Por Felipe Carmona
3 mayo, 2016

No quiero ni pensar en cruzarme en su camino.

Cada policía sabe al momento de ponerse el uniforme por primera vez, que es muy probable que, al menos una vez en su vida profesional, se enfrente a un conductor ebrio y que, siguiendo un proceso bastante rutinario, deba detenerlo. Pero ninguno se imagina que para hacerlo necesite la ayuda de otros 6 policías.

Es que no todos los días te enfrentas a un ex-campeón de lucha olímpica borracho.

Vyacheslav Olinyk fue campeón en los juegos olímpicos de Atlanta 1996, en la lucha greco-romana entre 82 y 90 kilogramos. Y, pese a que pasaron 20 años de ese glorioso día para el atleta, el ucraniano demostró a sus 50 años que sigue igual de atlético y fuerte… incluso estando borracho.

Los policías de Kiev lo quisieron detener cuando notaron su conducción errática, pero él los ignoró y la acción sólo fue in crescendo.

Aunque los oficiales utilizaron gas pimienta, el hombre siguió dando una feroz batalla.

Luego del tremendo combate, los 7 policías que fueron necesarios para el caso lograron reducirlo y arrestarlo para llevarlo a la estación… de donde fue liberado horas más tarde.

Luego de ser liberado, el ex-luchador declaró ante medios locales.

“Admito que tengo parte de la culpa, no puedo decirles todo. Soy culpable en parte porque no me detuve e ignoré a la policía. Pero no soy un criminal. Como yo lo veo, habrá una audiencia en la Corte y me castigarán de alguna manera, porque siempre lo hacen. De cualquier manera, el que la policía me haya dejado ir a casa el mismo día demuestra que no hice nada tan malo”.

Siento que me recuerda cierta pelea épica. ¿A ti no?

Mira el video completo de la pelea y detención de Vyacheslav Olinyk… y recuerda no ponerte en su camino.

httpv://youtu.be/R6naL6-yig8

y con respecto a la adivinanza en el título de esta nota

¡NADIE GANÓ… LA VIOLENCIA SÓLO DEJA PERDEDORES!

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