Por Teresa Hechem
14 agosto, 2015

Su amor fue tan fuerte que lograron salir adelante.

Parece increíble que esta historia haya sucedido, pero lamentablemente Mildred Jeter y Richard Loving tuvieron que atravesar por difíciles momentos para lograr estar juntos. Ellos vivían en Virginia, pero no se podían casar porque eran una pareja interracial. Y en esos años (1958) eso no era legal en Virginia, Estados Unidos. Es por esto que decidieron ir a casarse a Washington D.C…

Pero cuando volvieron, sucedieron cosas inesperadas.

1

Tracie Copland

Una noche estaban durmiendo y sorpresivamente los arrestaron y condenaron a un año de prisión por el solo hecho de haberse casado. El juez del caso declaró: «Dios Todopoderoso creó las razas blancas, negras, amarillas y roja y las colocó en continentes separados. Y para no interferir en esta decisión, no se deberían realizar este tipo de matrimonios». 

Mildred y Richard tuvieron que empezar a luchar por su amor. La pareja estaba desconcertada y trató de hacer un trato para que los trasladaran a Washington D.C. para poder obtener su libertad.  Aceptaron su mudanza, pero eso significaba exiliarse de su propio hogar por al menos 25 años.

2

Jenessy Perez

En medio de ese proceso, su caso se convirtió en una muestra de la brutal discriminación. Muchos activistas los defendían y se adhirieron a su causa. Fue tanto el revuelo que incluso la Corte Suprema declaró el 12 de junio de 1967 lo siguiente: «La libertad para casarse ha sido reconocida como uno de los derechos humanos más esenciales con el orden de alcanzar la felicidad de los hombres libres».

Ellos solo querían formar una familia, pero terminaron desafiando las leyes de Virginia y Estados Unidos en general, donde no permitían en todos los estados los matrimonios entre las personas identificadas como «blancas» y «negras».

La pareja logró hacer historia haciendo que se revirtiera esta ley.

3

Emeritxu

Lamentablemente, Richard falleció hace un tiempo, pero formaron una hermosa familia donde pudieron tener hijos y nietos que seguramente se sentirán orgullosos de lo que lograron sus padres y abuelos.

¿Qué piensas de esta historia?

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