Por César Ruiz
3 Junio, 2016

“Mi teléfono sonó y era Charlie, aún drogado por la morfina. Me dijo por teléfono que era el indicado y que podía hacerlo”.

Un ex miembro del Ejército de Estados Unidos le está demostrando al mundo que no hay imposibles. Él era técnico de artillería y su función principal era desactivar explosivos. En 2011 un artefacto le estalló en Afganistán y lo mandó a casa. Tras un año intentando salvar su pierna se enteró que la perdería, y en ese mismo momento decidió cuál era su nueva meta.

Al salir de la sala de operaciones, Charlie Linville le pidió a su esposa que llamara a Tim Medvetz para avisarle que quería escalar el Everest.

The Heroes Project
The Heroes Project

“Mi teléfono sonó y era Charlie, aún drogado por la morfina. Me dijo por teléfono que era el indicado y que podía hacerlo. En ese momento supe que en efecto estaba listo para subir al Everest.”

-Medvetz-

Medvetz es el fundador y presidente de una organización para veteranos del ejército estadounidense llamada The Heroes Project. Dicha institución lleva desde 2009 organizando expediciones con antiguos soldados a las cumbres más altas del mundo. Cuando conoció a Charlie, le contó que tenía planes de escalar la imponente montaña.

Ambos ya habían intentado ascender en 2014 y 2015 pero fracasaron. Sin embargo, a mediados de mayo de este año, en una nueva expedición, ellos alcanzaron la cima del Everest.

The Heroes Project
The Heroes Project

El equipo alcanzó el punto más alto a las 12:30 pm (tiempo local) del jueves 19 de mayo de 2016 y Charlie se convirtió en el primer veterano de guerra amputado en lograr esta hazaña.

Además, Linville no fue el único veterano de guerra que subía la montaña en ese momento. Chad Jukes, también ex técnico artillería que perdió una pierna, subió con otro equipo al mismo tiempo, reportaron medios estadunidenses. Pero no se sabe si logró su objetivo.

De las casi mil personas que intentan escalar el Everest cada año, cerca de 500 llegan a la cima. Apoyarse en una prótesis para escalar el Everest, no obstante, conlleva una serie única de desafíos.

Para la mayoría de los amputados, las bajas temperaturas pueden causar dolor del miembro fantasma y una sensación de hormigueo. Para preparar su prótesis para las temperaturas bajo cero en el Everest, Linville la envolvió en una capa aislante impermeable.

The Heroes Project
The Heroes Project

Otro desafío importante es encontrar el equilibrio sobre una pierna y compensar la pierna amputada bajo nieve y hielo. Ambos escalaron la ruta norte para evitar tener que atravesar el Glaciar de Khumbu, un lugar donde abundan avalanchas mortales, pero de todos modos la ruta es muy compleja: hay que salvar grietas, cuestas y pendientes resbaladizas… y sin sensibilidad en el pie, no es nada fácil saber dónde se pisa.

“Mi teoría es que si realmente quieres curar a quienes han tenido problemas, tienes que ponerlos de vuelta en el peligro. Por eso los llevo a las montañas: porque allí se pueden sentir vivos de nuevo”.

-Medvetz-

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