Por Juan David Montes
7 octubre, 2018

Sin bebés llorando, sin filas en el pasillo, sin vecinos molestos.

Carrie Fisher y Kyle McNicol son una pareja procedente de Yorkshire del Norte, un condado ubicado al norte de Inglaterra. De momento se dedican a recorrer el mundo pero entre todas la sorpresas que suelen encontrar los viajeros a ellos les ocurrió algo realmente especial: abordaron un vuelo en el que eran los únicos pasajeros.

Sin tener que pagar la elevada suma de un vuelo privado, pudieron darse el lujo de ser los únicos pasajeros de un vuelo de la aerolínea Firefly que partió de Krabi (Tailandia) a Penang (Malasia), el pasado 2 de septiembre.

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Carrie Fisher / Guzelian

Todo comenzó cuando registraron su equipaje y el personal de la aerolínea les dijo que tendrían un “día especial”.

Cuando les revisaron sus pasaportes les dijeron entre risas “sólo ustedes dos”.

Pero fue hasta el momento en el que se subieron al bus que los llevaría hacia la aeronave que se dieron cuenta de que, en efecto, sólo estaban ellos dos.

Luego se subieron a un avión en el que no tuvieron que soportar llantos de bebés o hacer fila en el pasillo para llegar hasta sus puestos.

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Carrie Fisher / Guzelian

De hecho, la aerolínea les dijo que podían sentarse donde ellos quisieran e incluso cambiar de puestos durante el vuelo.

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Carrie Fisher / Guzelian

Tan sólo les advirtieron que no brincaran. Pero nadie dijo que estaba prohibido hacer el baile del gusano:

Carrie le contó a The Daily Mail que Kyle obtuvo algunas lesiones en su rostro como consecuencia de su celebración en el pasillo:

“(…) pasamos el tiempo cambiando de asientos y Kyle ha añadido lesiones a su rostro por hacer el gusano”.

¿El gusano?

“Para aquellos que no lo conozcan, él básicamente se desliza a través del suelo con su trasero en el aire”.

httpv://youtu.be/Mi5nck3WXdY

Cuando llegaron a Penang, el personal del aeropuerto también los recibió con risas:

“Al bajarnos del avión en Penang el personal en tierra empezó a reírse de nosotros también, y otra chica nos acompañó a inmigración, donde de nuevo todos se rieron y nos preguntaron sobre nuestro vuelo solitario”.

Al parecer este toque de buena vida le quedó gustando mucho a Carrie:

“Sintiéndome como alguien VIP, me impresionó que nadie reclamara nuestras dos solitarias maletas del carrusel por nosotros. Kyle tendrá que tener suerte ahora que he probado la buena vida”.

Cálmate, Carrie.

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