Por Francesca Cassinelli
11 noviembre, 2016

«Íbamos a seguir adelante con todo».

«Nuestro viaje a este punto ha sido todo menos fácil; problemas de salud, infertilidad, adopciones fallidas, muerte. Corazones rotos. Y más corazones rotos. Asuntos tan locos que no podrías inventarlos». Y tienen razón, la travesía que Jeremy y Kaley Carling para ser padres fue tan accidentada que perfectamente podría inspirar una película de Hollywood.

Ambos querían adoptar y todo parecía promisorio cuando en febrero de este año comenzaron a acompañar a una mamá que los quería elegir para que cuidasen a su hijo por nacer.

«Desde que era una adolescente y supe lo que era la adopción, quise que fuera parte de mi vida aunque fuera capaz de tener hijos».

-Kaley Carling-

La pareja vive en Farmington, Estados Unidos, y se convencieron de comenzar el proceso luego de saber que el medicamento que toma Kaley para tratar su enfermedad de lupus no les permitiría tener hijos, ya que podría ser peligroso para sus retoños.

Cuando encontraron a esa mamá pensaron que todo avanzaría con normalidad y pronto podrían tener a su pequeño en casa.

Pero las cosas no se dieron como esperaban:

«Desde febrero fuimos a todas las citas del doctor con ella. Estábamos cuidándola y a veces incluso nos hacíamos cargo de su hijo de 2 años. Pero entonces el bebé nació (en julio) y ella cambió de parecer».

-Kaley, en conversación con ABC-

A pesar del problema, siguieron en contacto con la agencia de adopción responsable. Dicha organización les contó en agosto que la mamá fue arrestada por tráfico de menores. Pidieron la custodia del bebé, pero los familiares de la mujer la obtuvieron.

Unos meses más tarde una horrible cadena de eventos llevaría a un ataque contra el familiar que cuidaba del niño, y ambos murieron.

«Era una montaña rusa (de malas noticias) que no terminaba».

-Kaley Carling-

El mismo día que supieron del arresto de la primera mamá, los Carling recibieron otra llamada.

Servicios sociales les había aprobado para recibir a dos hermanas: Haven, de 18 meses; e Indie, de 5 meses.

La pareja las había cuidado durante el 2015 y cuando la familia tuvo que decidir si quedárselas para criarlas o dejar que los Carling se hicieran cargo, los escogieron a ellos.

Ahí no termina la historia, sino que al día siguiente Jeremy y Kaley recibieron una tercera llamada.

Una mamá de dos gemelas los seleccionó para que adoptaran a sus hijas: Sunny y Weslie de 9 meses.

FaithHit.
FaithHit.

«Ni siquiera tuvimos que conversarlo mucho rato, sabíamos que era lo correcto. Íbamos a seguir adelante con todo. Cuando has tenido tantas adopciones fallidas, esa es la forma en que comienzas a pensar».

-Kaley Carling-

Así fue como el 19 de octubre los Carling adoptaron a Sunny y Weslie; y al día siguiente adoptaron a Haven e Indie.

«Nuestro viaje a este punto ha sido todo menos fácil; problemas de salud, infertilidad, adopciones fallidas, muerte. Corazones rotos. Y más corazones rotos. Asuntos tan locos que no podrías inventarlos. Parecía que nunca acabaría. Estamos aquí para dar esperanza a aquellos en situaciones similares para que perseveren y sigan empujando. Cuando sientas que quieres rendirte, no lo hagas. Todo valdrá la pena al final… falta de sueño y todo».

-Kaley Carling, a través de su cuenta de Reddit-

Reddit.
Reddit.

Quizás ya lo estás pensando: cuidar de cuatro niños de un día para otro no es tarea fácil y tampoco es barato. Por eso Kaley y Jeremy crearon una página web para reunir fondos y seguir cuidando de las niñas.

¡Les deseamos mucho éxito y felicidad!

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