Por Sole Ramírez
5 Octubre, 2016

¡Brillante!

Al parecer las rosquillas gratis son la clave para conseguir el empleo de tus sueños. Y es totalmente legítimo hacerlo, especialmente si buscas empleo en el rubro de la creatividad. Al menos a Lukas Yla le funcionó. Este joven en busca de trabajo en alguna agencia de marketing o publicidad, decidió hacerse pasar por un repartidor y fue a cada una de las empresas que le interesaban a dejar una caja. Lo que el personal de la empresa no sabía, es que dentro de la caja estaba su currículum, y a diferencia de la gran mayoría de los que la gente envía, este no terminó en la basura.

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Lukas Yla

 “La mayoría de los currículum terminan en la basura. El mío, en tu estómago.

Hola, este pedido no es un error. Fingí ser un repartidor para asegurarme de que mi currículum llegara a tus manos personalmente”.

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Lukas Yla

Si de mí depende, está contratado.

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