Por Paulina Flores
7 diciembre, 2015

«Puedes decidir conscientemente qué tiene sentido y qué no. Esa es la auténtica libertad».

«Érase una vez dos peces jóvenes que nadaban juntos y se encuentran con un pez viejo que les saludó y dijo: ‘Buenos días, chicos, ¿Cómo está el agua?’. Los dos peces jóvenes siguieron nadando un rato hasta que, eventualmente, uno de ellos miró al otro y le pregunta: ‘¿Qué diablos es el agua?'»

Así comienza el discurso que el escritor David Foster Wallace dio para los graduados de Kenyon. Palabras que nos servirán a todos a la hora de aprender a lidiar con el cansancio, el aburrimiento y la frustración que muchas veces implican las rutinas de la vida adulta.

«El punto de la historia de los peces es, simplemente, que las realidades más importantes y obvias, son a menudo las más difíciles de ver y explicar (…) Suena a un cliché trivial, pero el hecho es que en las trincheras cotidianas de la existencia adulta, las trivialidades pueden tener una importancia de vida o muerte».

-DFW-

El autor de la novela de culto «La Broma infinita», invita a reflexionar sobre qué significa la verdadera educación: No llenarse de conocimientos, sino aprender a ELEGIR cómo vamos a pensar. Para él, la diferencia de ver el día a día como algo molesto o como algo significativo, dependerá únicamente de la capacidad de elegir ver otras opciones. 

A continuación te dejamos el video que resume su discurso y algunas de las frases más divertidas, interesante y estremecedoras.

httpv://youtu.be/EaYMcD5xodg

«El hecho es que ustedes, recién graduados, todavía no tienen idea de lo que significa realmente el día a día. Resulta que en estos discursos de graduación, nunca se hace referencia a cómo transcurre la mayor parte de la vida de un adulto norteamericano. Que en un gran porcentaje, implica aburrimiento, rutina y bastante frustración«.

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American writer David Foster Wallace (1962 ñ 2008), East Village, Manhattan, New York City, circa 2002. (Photo by Janette Beckman/Redferns)
Redferns

«Día, tras semana, tras mes, tras año. Y muchas más molestias, y aburridas, y, aparentemente sin sentido, rutinas más. Pero ese no es el punto. El punto es que mierdas insignificantes como esa son exactamente donde la oportunidad de ELEGIR  aparecerá. Porque los atascos en el tráfico, los pasillos llenos de gente y las largas colas, me dieron tiempo para pensar, y si no tomo una decisión consciente sobre cómo pensar y a qué prestarle atención, me sentiré molesto y miserable cada vez que tenga que ir a comprar».

«El ajuste natural me dice que estas situaciones me afectan a MI. A MI hambre, a MI fatiga, a Mi deseo de estar en casa. Y me va a parecer que todo el mundo está en mi camino. Es mi configuración por defecto».

«Si yo escojo pensar así cuando me encuentro atrapado en el tránsito o en los pasillos de un supermercado, bueno, a la mayoría nos pasa. Pero pensar de esta forma resultan fácil y automático que implica ninguna elección. Es  mi configuración por defecto. Es la forma automática con la que percibo la parte aburrida y frustrante de la vida adulta, cuando opero en la automática e inconsciente creencia de que que soy el centro del mundo,  y que mis necesidades y mis sentimientos inmediatos son lo que deben determinar las prioridades de éste».

«O puedo elegir forzarme a considerar la posibilidad de que todas esas personas en la cola del supermercado, están tan frustradas y aburridas como yo, y que algunas de estas personas probablemente tengan vidas más duras, tediosas y dolorosas que la mías. tediosas».

«No pienses que te voy a dar consejos morales o que te estoy diciendo que debes pensar de ésta manera, o que el todo el mundo espera que lo hagas automáticamente. Porque es difícil. Requiere voluntad y esfuerzo, y si eres como yo, algunos días no podrás hacerlo, o simplemente no querrás hacerlo.»

«Puedes elegir mirar de forma diferente a esa gorda y sobremaquillada mujer, que le grita a su hijo en la cola del pasillo. Puede que ella no sea siempre así. Quizá lleva tres noches sin dormir sosteniendo la mano de su marido que muere de cáncer a los huesos. O puede que esta misma señora sea la recepcionista de bajo salario, en el departamento de vehículos, quien justo ayer ayudó a tu pareja a resolver un terrible y exasperante papeleo, a través de un acto de amabilidad burocrática. Por supuesto, nada de esto es probable, pero tampoco es imposible. Sólo depende de lo que quieras considerar«.

tres

«Pero si realmente aprendes cómo pensar, a cómo prestar atención, verás que hay otras opciones.»

«Estará en tu poder, el ver una situación calurosa, lenta y consumidora, no sólo como algo significativo, sino sagrado, que arde gracias a la misma fuerza que encendió a las estrellas: amor, compañerismo, la mística unidad de todas las cosa».

«Puedes decidir conscientemente qué tiene sentido y qué no. Esa es la auténtica libertad. Eso es estar educado, y entender cómo pensar.»

«La alternativa es la inconsciencia, la configuración por defecto, la carrera de ratas. Esa punzante sensación de haber tenido y perdido algo infinito».

«Nada de esto tiene que ver con la moral, la religión, el dogma, o con grandes preguntas sobre la vida después de la muerte. La verdad está en vida antes de la muerte. Está en el verdadero valor, de la verdadera educación, que casi no tiene nada que ver con conocimiento, y todo con la conciencia. Consciencia hacia aquello que es tan real y esencial, tan escondido a simple vista, todo el tiempo a nuestro al rededor, que tenemos todo el tiempo que recordar: ‘Esto es agua’,’Estos es agua'»

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