Por César Ruiz
20 mayo, 2016

“Todos me molestaban porque era este flacucho débil que no les diría nada. En cierto punto todos los días eran un infierno”.

Todas las personas que se burlaron de Zac Aynsley en el colegio deben de estar escondidas ahora mismo al ver la increíble transformación de este joven. Pasó de ser muy flaco a tener un cuerpo tallado en piedra y convertirse en uno de los fisicoculturistas más reconocidos y estrella en Instagram. Su apodo ahora es nada menos que “Señor Bíceps”.

“Cuando era pequeño era dolorosamente tímido y no tenía ninguna confianza en mí. Por eso todos me molestaban porque era este flacucho débil que no les diría nada. En cierto punto todos los días eran un infierno. Sufría ataques de pánico en la noche y ansiedad todo el día. No quería hablar con nadie, miraba hacia abajo siempre y estaba profundamente deprimido”.

Zac a Daily Mirror-

16 year old TANK

A photo posted by Zac Aynsley (@zacaynsley) on

Pero cumplió 18 años y decidió que había sido suficiente. Comenzó a cambiar su cuerpo hasta lograr resultados impresionantes.

Su transición al fisicoculturismo se dio en 2013 cuando una persona especializada en las revistas de este tema lo invitó a Las Vegas a tomarse unas fotografías. Ese día tuvo la oportunidad de conocer a su ídolo, Arnold Schwarzenegger.

“Por años tuve a gente apuntándome, diciendo que era un inútil, que no valía nada pero ahí estaba Terminator, diciéndome que me veía increíble. Eso significó el mundo para mí”.

-Zac-

#TeamGAT #ZacAynsley #VeniVidiVici

A photo posted by Zac Aynsley (@zacaynsley) on

Ahora el joven se describe en Instagram como una persona feliz y que ha luchado muy duro para cambiar no solo su cuerpo, sino su vida.

Hoy su vida es otra e incluso tiene una gran relación con su compañera fisicoculturista Abbey.

Atrás quedaron las burlas y humillaciones.

Además, no sólo aumentó su autoestima y cambió su físico, también se incrementó su cuenta.

Pasó de ganar 40 dólares a la semana por ser DJ de fiestas a ganar miles por mostrar su cuerpo trabajado con ejercicios físicos diarios y una dieta basada en consumo de proteínas cada 2 a 3 horas.

Un ejemplo de esfuerzo y de siempre sacar lo mejor de cada situación.

Puede interesarte