Por César Ruiz
21 enero, 2016

«Algo dentro de mí me dijo ‘tengo que darle a esta persona una oportunidad'».

Tiene 26 años y se llama Justin Smith. Sus amigos le dicen ‘Iceman’ (hombre de hielo) porque regresó a la vida después de haber muerto congelado. Los sorprendidos doctores describen su caso como un «milagro médico» y aseguran que es la única persona que ha sobrevivido a una hipotermia tan extrema.

Todo comenzó en febrero de 2015. Smith caminaba por la noche rumbo a su casa después de salir con sus amigos, en un momento tropezó y cayó inconsciente en la nieve. A la mañana siguiente, su padre observó que no llegó a dormir y lo fue a buscar. Mientras conducía, el señor Smith vio unas botas, bajó a ver y comprobó que era Justin.

Cuando lo encontró habían pasado 12 horas de su desaparición, estaba nevando y y la temperatura era de -4ºC. El señor Smith dice que su hijo estaba azul y no tenía pulso. «Comencé a llorar y a decirle ‘Justin, no me dejes'», dijo.  

Lehigh Valley Health Network
Lehigh Valley Health Network

Los paramédicos, además de que no encontraron signos vitales, detectaron que su temperatura corporal estaba por debajo de los 20ºC. La hipotermia es considerada grave desde que la temperatura está por debajo de los 30ºC.

El personal de emergencia llamó para pedir orientación al médico Gerald Coleman, del hospital de Lehigh Valley, quien no quiso cerrar el caso tan rápido. «Algo dentro de mí me dijo ‘tengo que darle a esta persona una oportunidad'», explicó el doctor a un periódico local.

Lo siguiente fue la aplicación de reanimación cardiopulmonar a Justin a pesar de que no tenía pulso. Lo llevaron al hospital donde estaba Coleman y ahí el médico James Wu indicó conectar a Justin a una máquina de oxigenación por membrana extracorporal para calentar y oxigenar su sangre. Pocos tenían esperanza de que algo extraordinario sucediera.

Lehigh Valley Health Network
Lehigh Valley Health Network

Después de 90 minutos conectado, la temperatura de Justin comenzó a subir y su corazón comenzó a latir por sí solo. Sus signos vitales se restablecieron, pero su cerebro todavía no mostraba actividad. Estuvo 15 días en coma. Dos semanas después, despertó y los médicos se sorprendieron al comprobar que su cerebro estaba ileso.

Gerard Coleman y James Wu / Lehigh Valley Health Network
Gerard Coleman y James Wu / Lehigh Valley Health Network

La consecuencia de estar congelado por más de 12 horas soólo fue gangrena en los dedos del pie y meñiques, por lo que fueron amputados.

A mediados de enero de 2016, a ocho meses del incidente, Justin agradeció a Coleman por haberlo salvado. Por su parte, el médico dijo que ha sido el caso de hipotermia más fuerte que ha conocido.

«Este caso me ha enseñado que a veces tienes que confiar en tu intuición, aunque la lógica te diga todo lo contrario»

-Coleman-

Smith tuvo que aprender a caminar y usar sus manos, sin embargo aún no sale de su asombro y se considera afortunado. Ahora vive con normalidad, juega golf y está planeando retomar sus estudios de Psicología en la Universidad Estatal de Pensilvania.

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