Por Lolita Cuevas-Avendaño
8 septiembre, 2016

Sólo diré que puso a todos a bailar.

Después del trabajo, un chico olvidó en la oficina su cargador. Como no podemos vivir sin conectarnos desde nuestro teléfono, el viaje de vuelta valía mucho la pena. Y así lo hizo. Al llegar, se encontró nuevamente con una oficina vacía porque la mayoría de sus compañeros habían tomado sus vacaciones en esos días.

Entonces el teléfono de la entrada sonó y como nadie más que él estaba allí, lo contestó.

«Aquí tiene su jugo», le dijo por la bocina una voz que se identificó como el repartidor. Eso de por sí ya era una sorpresa porque no había nadie más que hubiera hecho ese pedido, pero lo verdaderamente sorpresivo fue lo que vino después.

150 botellas con jugo sólo para él porque nadie más las iba a reclamar.

Seguramente alguno de sus compañeros de trabajo hizo el pedido mensual de jugos para la oficina en algún momento y después se olvidó de cancelarlo, porque no tenía ningún caso encargarlas cuando nadie estaba allí. ¿Qué iba a hacer con tantos litros de jugo? Pudo llevarlos a casa y tomarlos por varios días, compartirlo con sus vecinos, revenderlos a un precio ridículo… pero a cambio de eso tuvo una idea espectacular.

Mira este video y descubre lo que hizo con los 150 litros de jugo que llegaron por error. ¡Fabulosa!

¿Qué habrías hecho en su lugar?

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