Por Hugo Moreno
21 marzo, 2015

Y es que a veces las estrellas se olvidan de tener gestos como este.

Hace un par de meses, en pleno Abierto de Francia, una lluvia bastante copiosa mojó la cancha en la que jugaba el tenista serbio Novak Djokovic. El recoge pelotas de turno se acercó solícito con un paraguas, y se paró junto al tenista para cubrirlo de la lluvia. Claramente no se esperaba una reacción tan gentil (y el público menos):

httpv://youtu.be/YskqvyX1W7M

Gestos de este estilo se agradecen, no?

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