Por Ignacio Mardones
11 junio, 2015

Sus últimas palabras me hicieron llorar.

Beth es una niña que fue abusada terriblemente cuando pequeña por su padre biológico. Ella y su hermano vivían en condiciones deplorables, ambos quedaron con trastornos emocionales muy grandes, sobre todo ella, que se volvió incapaz de sentir y de expresar amor. Tampoco podía sentir compasión por nadie, por eso no le importaba matar animales o hacerle daño en repetidas ocasiones a su hermano menor. Una familia religiosa los adoptó, ellos no sabían en qué condición venían los niños y en poco tiempo todo se transformó en una película de terror. Afortunadamente, Beth fue sometida a terapia y pudo salir adelante con la ayuda de sus padres e instructores. En este video se muestra de manera cruda las gravísimas consecuencias del abuso infantil:

Le deseo lo mejor.