Por Ignacio Mardones
24 marzo, 2016

¡Pensó que era un simple dolor de estómago!

A Braeley, una chica de 17 años, le sucedió algo impactante. Ella estaba en su casa cuando de pronto le vino un fuerte dolor de estómago. Fue corriendo al baño y se sentó en el retrete, lo que pasó después la dejó sin palabras. Braeley miró lo que había salido de su cuerpo, y ahí estaba: un bebé recién nacido. La joven cortó el cordón umbilical, tomó en brazos a la criatura y la arropó.

No sabía qué más hacer. Nunca imaginó que estaba embarazada, así que, cuando su madre llegó a casa, inventó que alguien había dejado al bebé en la entrada de la casa. Esa mentira no duró mucho tiempo. La madre llamó a la policía y los agentes rápidamente se dieron cuenta de que la muchacha tenía la ropa con sangre:

httpv://youtu.be/0laOJsqpv98

Braeley nunca esperó que de esa ida al baño saldría con un hijo

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La madre creyó la historia al principio, sin embargo, la policía no fue tan fácil de engañar…

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Ambas fueron al hospital para ver que todo estuviera bien. Ahí, la madre apoyó a su hija y hablaron sobre lo ocurrido

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Braeley llamó Kayden al bebé. Éste tiene buena salud y podrá crecer con su madre y su abuela. Quizás cuando crezca le cuenten cómo fue el día de su nacimiento…

 

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