Por Alvaro Valenzuela
24 junio, 2016

El miedo los invadió inmediatamente.

Steffanie y Jon Sawyer estaban muy emocionados cuando se enteraron que tendrían un pequeño varón. Sin embargo en un ultrasonido rutinario a las 18 semanas de embarazo se dieron cuenta que su bebé tenía una enfermedad llamada espina bifida. Esto significaba que los nervios de la médula espinal del pequeño estaban expuestos al líquido amniótico de Steffanie que es tóxico para el bebé.

A pesar del miedo por lo que podía suceder, los Sawyer decidieron darle la mejor vida posible a su hijo y Steffanie se sometió a una cirugía fetal que pudiera reparar los defectos de la médula espinal del feto.

Lo más increíble de todo es que los médicos lograron hacer esta delicada cirugía en un feto no nacido. Literalmente sacaron el útero de la mujer del tamaño de un balón de baloncesto y lo abrieron reparar el defecto del cuerpo del pequeño.

La cirugía fue un éxito y sólo tres meses más tarde Steffanie dio a luz a un feliz y sano hijo a quién llamo William. ¡Increíble!

Mira cómo sucedió todo en este video:

httpv://youtu.be/sVIaEnpFw_c

¡Los milagros de la medicina moderna!

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