Por Elena Cortés
2 junio, 2016

La razón te conmoverá por completo.

Tener un padre o esposo que sea policía debe de ser, de cierta forma, algo difícil de asumir. Sabemos que seguir una línea de carrera de este tipo, es poner en riesgo tu vida, para salvar la de los demás. En el 2014, el oficial Charlie Kondak, de Florida, fue llamado para una operación rutinaria.Lo que iba a ser algo simple, resultó de la peor manera, después de que el hombre recibiera un par de balazos y desgraciadamente falleciera. Todos los que lo conocieron quedaron devastados y sobre todo su familia… 2 años después pasó esto.

Aleena, la hija del oficial Kodak, sufrió mucho con la partida de su padre. Y con él, se fueron muchos sueños y momentos que la joven anhelaba vivir a su lado. 2 años después de su muerte, fue el día de su fiesta de graduación.

Como toda hija, Aleena, deseaba que su padre estuviera ahí, para verla feliz, con su hermoso vestido y escoltarla a la fiesta… pero ella sabía que eso se quedaría sólo en deseo… Lo que no sabía es que su madre tenía una sorpresa bastante especial para ella.

En secreto, la madre decidió hablar con los compañeros oficiales de su esposo, para que esperaran a Aleena, enfrente del colegio y así escoltarla en su día. Cuando bajó del bus, la joven se dio con la inesperada sorpresa.

Uno de los oficiales dijo que se encontraban tristes por estar en el lugar de Kondak pero al mismo tiempo honrados porque estaban ahí, regalándole un bello momento a Aleena.

«Nunca olvidado, así siempre me dicen los oficiales cuando me saludan. Es por mi padre. Yo sé que es así. Ellos han sido maravillosos conmigo. Siempre preocupados por mi bienestar y apreciando el recuerdo de mi padre», concluyó Aleena, admitiendo que se sentía muy feliz y sabiendo que su padre está en el cielo cuidando de ella y su familia.

Gran gesto de los polícias.

httpv://youtu.be/KJ8-1XLbTwU

¡Fuerza para Aleena y su familia, siempre!

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