Por Teresa Donoso
25 octubre, 2016

Y ahora el mundo entero la AMA.

Te presentamos a Arna Ýr Jónsdóttir, también conocida como Miss Islandia, una chica de 21 años que había estado participando en el popular concurso de belleza de Las Vegas “Miss Grand International”. Sin embargo, y ante todo pronóstico, la chica decidió abandonar el concurso en la mitad de la competencia.

¿La razón? La forma despectiva en la que la gente se estaba refiriendo a su cuerpo. Según Arna, ella fue duramente criticada por el dueño del concurso, Nawat Itsaragrisil, quien según The Daily Beast, le habría dicho que era demasiado gorda para ganar, añadiendo que sería una buena idea que “dejara de tomar desayuno en los días previos a la competencia” y que comiera sólo ensaladas y bebiera agua.

From the judging interview yesterday ✨ #missgrandinternational #missgrandiceland #mgi2016 #missgrandinternational2016

A photo posted by Arna Ýr Jónsdóttir (@arnayr) on

Sin duda es un mensaje potente y peligroso: que para ser bella y ser aceptada hay que ser extremadamente delgada y dejar de comer.

No hace mucho la chica se decidió a hablar al respecto en un post de Facebook, diciendo lo siguiente:

“Lucharé por mí misma y por todas las mujeres de la nación islandesa. No permitir que me digan que soy demasiado gorda como para estar en un escenario. Simplemente lo abandoné, no soy el tipo de belleza que buscan en Miss Grand International. Mucha gente me ha contactado y recibí ofertas para volver a casa esta mañana.

Le dejé un mensaje al dueño explicándole lo ridículo que era su pensamiento:

“Si vas a organizar un concurso internacional de belleza, tienes que por lo menos ser capaz de apreciar la belleza internacional”.

Gracias por el apoyo que me han dado. Vuelvo a casa como una ganadora, orgullosa de mi país”.

Si bien varias personas en la red social Reddit comenzaron a discutir al respecto, diciendo que no tenía sentido que ella se quejara de que le trataran así si entraba por voluntad propia a un concurso de belleza, me parece que esto va más allá y que tiene que ver con las ganas de ir a un concurso de belleza y ver diferentes tipos de cuerpos, rostros y tallas, en vez de ver un sólo tipo de cuerpo.

La discriminación y los malos tratos hacia aquellas personas que son vistas como “más rellenas” o simplemente “gordas” no es algo nuevo, sin embargo, la reacción de Miss Islandia claramente pone un nuevo tema sobre la mesa, un tema que quizás no se había dado mucho hasta ahora: que siempre podemos decir que no, siempre podemos decirle al mundo lo que pensamos y que esta es la única forma de comenzar a cambiar el mundo.

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