Por Camila Cáceres
14 noviembre, 2016

“[El] tiburón se lanzó sobre el anzuelo, accidentalmente golpeó el lado de una de las jaulas, quedó terriblemente confundido y como no son capaces de nadar hacia atrás, siguió empujándose hacia delante y rompió algunos barrotes de la reja”.

La película Tiburón marcó una época entera y como a tres generaciones seguidas, tanto así que todavía escucho la banda sonora en mi cabeza cada vez que estoy en suspenso, pero creo que sin la película y sin La Semana del Tiburón del Discovery, los tiburones siguen siendo criaturas que despiertan temor naturalmente, como los leones. ¿Te imaginas quedarte encerrado en una jaula con uno? De puro pensarlo me da escalofríos, pero es lo que le pasó de verdad a un instructor de buceo en la Isla de Guadalupe, México.

Uno de los turistas, Brian, padre de los pequeños y famosos Youtubers Gabe & Garret, lo filmó todo:

El que más me impresiona es el joven rubio. Es mi nuevo héroe. Yo no podría haber ni sostenido una cámara, pero él se lanza a abrir la reja, jalar la cuerda… ¡Si parece que estuviera por tirarse al agua!

Brian describe lo ocurrido bajo el video:

“Este tiburón se lanzó sobre el anzuelo, accidentalmente golpeó el lado de una de las jaula, quedó terriblemente confundido y como no son capaces de nadar hacia atrás, siguió empujándose hacia delante y rompió algunos barrotes de la reja”. 

«Había un solo buceador en la jaula. Bajó lo más posible que pudo, con la mira en dos tiburones blancos”. 

Perdón, pero necesito interrupir porque  ¿DOS? Sólo veo a uno EN EL VIDEO y estoy con taquicardia. ¿DOS TIBURONES BLANCOS?

«Este buceador era un instructor experimentado y se mantuvo tranquila hasta que el tiburón logró salir de la jaula y subió totalmente ileso”.

Claramente ese buceador es Jack Bauer, interpretado por Liam Neeson haciendo su mejor imitación de Bruce Willis porque no es posible que una persona naturalmente tenga tanta sangre fría. HABÍAN DOS TIBURONES BLANCOS.

«La tripulación del bote hizo un trabajo notable, abriendo la jaula de inmediato, analizando la situación y dejando que el tiburón saliera antes de subir al buceador”. 

 «Todos en el bote regresaron a las jaulas al día siguiente, reconociendo este como un incidente atípico. El dueño del barco, el capitán y la tripulación deben ser felicitados por darle a lo que podría haber sido un evento trágico, un final feliz”.

No sé, a mí ni aunque me pagaran iría a una de esas experiencias, porque sólo confío en el agua si puedo ver el fondo. Además – y esto es importante – ¿cómo puedes asegurarte realmente de no estar dañando el ambiente a tu alrededor o al animal que estás viendo? Nada de esto habría pasado si no hubiese estado guiando al tiburón con un trozo de carne. 

Y sin embargo estos «encuentros» con tiburones ayudan a concientizar a la gente de que los tiburones son seres vivos, reales, merecedores de gran respeto. Por terroríficos que sean. Según la WWF están a un paso de entrar a la lista de animales en peligro y están en la categoría «vulnerable» de la organización dado el gran número que muere accidental o intencionalmente a manos de pescadores, además de, como siempre, el efecto del hombre en su medio ambiente.

¿Qué opinas de estas «experiencias» con animales marinos?

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