Por Alvaro Valenzuela
20 mayo, 2016

“Yo estaba en shock. No podía creer que fuera tan rápido. No esperaba que el bebé descienda tan rápido. Inmediatamente yo dije ‘¡Estaciónate! ¡No vamos a lograrlo!'”

Siobhan y Bryan Anderson sabían que tendrían a unos mellizos. Sin embargo no estaban preparados para el extremo parto que les toco vivir. Era la mañana de un sábado y Siobhan comenzó a realizar el trabajo de parto. El hospital al que tenían que ir estaba a varios kilómetros, sin embargo subieron al coche y se lanzaron a la autopista.

Ellos pensaron que lo lograrían pero cuando comenzaron a andar por las calles la madre sintió algo que la impactó: el primer bebé comenzó a descender y quería salir. Bryan tuvo que estacionarse en plena autopista.

“Yo estaba en shock. No podía creer que fuera tan rápido. No esperaba que el bebé descienda tan rápido. Inmediatamente yo dije ‘¡Estaciónate! ¡No vamos a lograrlo!'”

-Siobhan Anderson a CNN-

Mientras el bebé comenzaba a nacer, Bryan, muy nervioso, llamó al 911. Unos minutos después llegaría una ambulancia. La pareja subió al vehículo de emergencia pero aún estaban lejos del hospital y el segundo bebé también decidió nacer en el camino, sólo que unos kilómetros más lejos que su hermano gemelo.

Los dos niños nacieron felices y saludables. Mamá y papá, sin embargo, no podían creer que sus gemelos nacieron a kilómetros de distancia el uno del otro en diferentes carreteras. De hecho, el apodo de uno fue “Southie” (por la carretera South) y el otro W-3.

Mira este video con más detalles de este extremo parto: