Por Felipe Hernández
19 agosto, 2016

Ahora el mundo está hablando en su nombre.

Hace más de un año se hacía conocer alrededor del mundo el nombre de Handen Kader, una mujer transgénero turca que desempeñaba la labor de trabajadora sexual y además era una activista de los derechos de las personas LGBTQ, los mismos derechos que no fueron respetados cuando su vida le fue arrebatada brutalmente.

Haden Kader es el nombre de la mujer que fue secuestrada, violada y luego encontrada a la orilla de una carretera mutilada y quemada.

@rheosta
@rheosta

Según lo que reporta CNN Turquía la mujer transgénero, activista por los derechos LGBTQ y que también se desempeñaba como trabajadora sexual fue vista por última vez cuando se subía al carro de uno de sus clientes. Sus amigos se preocuparon, fue declarada una persona desaparecida y lo próximo que supieron fue que había sido brutalmente asesinada.

La prensa turca intentó mantener el asesinato de esta mujer en secreto, sin embargo las personas se hicieron escuchar.

@r0kushi
@r0kushi

Algunos la recuerdan.

@Hibai_
@Hibai_

Otros por primera vez se enteran de su labor.

@akapedrin
@akapedrin

Pero todos podemos reconocer que esto es una tragedia.

@ALANNEILWM
@ALANNEILWM

Haden Kader alcanzó reconocimiento mundial cuando se enfrentó a la policía en la manifestación del orgullo gay en Estambul.

@marklowen
@marklowen

Esta celebración fue convertida en una manifestación cuando el gobierno conservador decidió prohibirla por coincidir con el Ramadán del año 2015, sin embargo eso no detuvo a Haden Kader.

La activista se puso en primera fila frente a la policía que no dudó en atacarlo con todo lo que tenía.

Chorros de agua, gas lacrimógeno y balas de goma fue la respuesta de la policía turca cuando Haden Kader luchaba por sus derechos en uno de los tantos países en que la homofobia y la transfobia no son solo un problema, sino también es una causa de muerte.

En Turquía la homosexualidad no es un delito, pero sí supone un gran peligro.

@hacklib
@hacklib

Y es que la discriminación, sobre todo cuando llega a los extremos de la homofobia o la transfobia, literalmente acaba con la vida de las personas. Son crímenes de odio los que nos hacen darnos cuenta de lo peligroso que es vivir en un mundo donde existe un grave problema que solo se soluciona demandando justicia.

Por eso, ya es hora de que hagamos escuchar nuestra voces y recordemos las de quienes han sido silenciadas.

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