Por César Ruiz
10 febrero, 2016

Todo comenzó con un vaso de leche podrida.

Los pequeños árboles que quitan el mal olor en autos están en todas partes del mundo. Tan comunes son que a veces se nos hace raro que un coche no tenga uno. Son económicos, efectivos, y tienen muchas presentaciones, ¿pero es este un invento millonario? y ¿cómo surgió la idea? Aquí te lo explicamos.

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Hace más de 60 años, Julius Samann, un científico alemán que había huido de su país durante la Segunda Guerra Mundial ya que era judío, tuvo una idea después de que un lechero de Nueva York se quejó con él sobre el hedor de la leche en mal estado que se esparciría en su camión.

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Eso puso a Samann en la búsqueda para crear algo que ayudara a combatir los malos olores. Con la base de su formación como químico y por algunos trabajos que hizo sobre los árboles en los bosques canadienses, él trabajó para encontrar una manera de plasmar aceites de árbol sobre el papel. 

Cuando perfeccionó su técnica, Julius comenzó a vender los papeles en forma de pino afuera de una antigua tienda de coches. También enviaba muestras a las estaciones de servicio.

Echa un vistazo a este video para conocer más de la historia.

httpv://youtu.be/TTw7qEto3ZI

La exitosa compañía ha vendido estos pinos alrededor del mundo y a menudo patrocina deportes de automovilismo.

¡Todo a raíz de una plática con el lechero! Parece que a pesar de su pésima fama, no son tan malos.

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