Por Felipe Carmona
20 abril, 2016

Tener una dentadura blanca puede volverse más que sólo una obsesión.

La salud dental es una preocupación de todos, sin importar nacionalidad, sexo, edad o religión. Por eso, la búsqueda de una dentadura perfecta se ha vuelto una obsesión para muchas personas que, para lograrla, acuden a brackets y otros recursos como blanqueamientos caseros que pueden traer más de un peligro.

El Presidente del Consejo General de Colegios de Dentistas de España, Óscar Castro Reino, explicó las razones que hacen que los dientes se pongan amarillos.

El especialista conversó con BBC Mundo y explicó estas razones, además de ofrecer un par de consejos para evitar que esto ocurra. También habló la nueva obsesión por los dientes blancos llamada Blancorexia, una búsqueda que lleva a muchos pacientes a solicitar tonos de blanco que no existen en la naturaleza, como el «blanco sanitario«.

1. Comida y bebida


Los pigmentos de ciertos alimentos se filtran entre los poros de los dientes y pueden llegar a teñirlos. Entre estas comidas, puedes encontrar al café y el té negro, que ya son reconocidos por esto; pero el té verde, el vino y las bebidas cola también pueden poner amarillos tus dientes. Además, hay alimentos que pueden colorar tu dentadura de manera natural, como la zanahoria, espinacas y tomate.

También es destacable que los altos índices de flúor en el agua de algunas localidades puede influir de igual manera. La Federación Odontológica Latinoamericana explica que éste es uno de los mayores problemas en América Latina.


2. Genética

El doctor Castro explica que «hay un condicionamiento genético importante que define la coloración de nuestros dientes desde que nacemos».

También habla de ciertas enfermedades congénitas que provocan defectos en el esmalte o dentina, haciendo que los dientes cambien de color. Entre éstas, se encuentran patologías como la Dentinogénesis y Amelogénesis Imperfecta.


3. Tratamientos médicos


El especialista explica en la entrevista que hay antibióticos, como la Tetracilina, que pueden alterar al diente en su etapa de formación. Además, comentó el efecto que los enjuagues bucales tienen sobre la dentadura, a la que también pueden llegar a teñir en largo plazo.

En ciertos tratamientos dentales, se pueden usar amalgamas de plata que, al ser asimilados por el diente, éste toma el color del metal. Y, en otros procedimientos de endodoncia, se mata al nervio y esto hace que el diente se oscurezca.


4. Los años

Conforme pasa el tiempo, la dentadura es sometida a muchos condicionamientos -partiendo por los hábitos de higiene- por eso, es inevitable que los dientes vayan perdiendo su blanco original y tomen algo de color amarillento u oscuro.


Es importante que, a la hora de buscar un tratamiento de blanqueamiento, busques a un especialista y evites los tratamientos caseros como la popular mezcla de bicarbonato y limón.

«Es un ácido que erosiona y cuyo efecto sería el mismo que frotar el diente con papel de lija.»

Al ser consultado por los dentífricos que prometen blanquear, el dentista comenta que estos juegan con los colores, ya que impregna partículas violeta al diente amarillento, fabricando una falsa sensación de blanco.

Al final, lo mejor es mantener una buena higiene y cuidarte porque tu dentadura -como todo tu cuerpo- es el fiel reflejo de tu salud.

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