Por Ghalia Naim
9 noviembre, 2016

5 segundos en la boca son suficientes.

Cuando asistimos a los partidos de fútbol, tenis, béisbol o cualquier otro deporte intenso, es común notar que los deportistas escupen lo que beben casi inmediatamente después de haberlo ingerido, ¿por qué? Bueno, existen muchas razones, una de ellas es que el cuerpo se encuentra tan agitado que podría reaccionar mal ante el líquido, pero lo principal es que el efecto “refrescante” que se produce al beber algo es el mismo si lo tragas o lo escupes. Incluso, lo segundo parece ser mucho mejor. La reconocida universidad de Birmingham realizó un estudio sobre los efectos que tienen ingerir líquidos mientras se está haciendo un ejercicio de alto rendimiento, y los resultados demostraron dos puntos interesantes:

1. Enjuagar la boca con agua es mejor que beberla. El efecto refrescante es el mismo y el cuerpo no tiene que gastar más energía en la digestión. Además, el organismo se encuentra en estado cálido y la temperatura del agua podría tener efectos negativos.


2. Mejor que refrescarse la boca con agua, es hacerlo con bebidas azucaradas. Especialmente si contienen maltodextrina.

El estudio reveló que una bebida con azúcares (carbos) como la maltodextrina, mejora el rendimiento con solo mantenerla cinco segundos en la boca y luego escupirla. El carbo es detectado por los receptores de la lengua y las señales activan el área de motivación del cerebro; es lo mismo que sucede cuando comemos azúcar, pero la gran diferencia es que no la tragamos.

Es como si fuera un engaño, pero en realidad las bebidas especializadas están llenas de azúcares de rápida absorción.

Entonces, si vas a subir una montaña corriendo mejor lleva una bebida especial o azúcares buenos como la miel. Si solo harás pilates en casa o trotarás por la plaza, lleva agua.