Por César Ruiz
20 mayo, 2016

“Los jefes no se preocupan por nosotros o nuestros hijos. A ellos sólo les interesa el trabajo”.

Esta niña tiene solo 15 meses y podemos decir que ya ha tenido una vida complicada. En lugar de jugar o aprender sobre su entorno, ella pasa la mayor parte de sus días sobre una banqueta, sólo se puede mover en un diámetro de 3 metros y tiene que soportar las elevadas temperaturas que fácil pueden llegar a los 40 grados.

Su nombre es Shivani y pasa 9 horas al día atada a una piedra para que no se escape.

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Reuters

Sus padres trabajan largas jornadas en Ahmedabad, India, y no tienen nadie que la cuide. Su hermano mayor tiene tres años y medio.

Desafortunadamente, esta es la única opción que ha parecido viable para los padres. La familia tiene una difícil situación económica y no pueden pagar a alguien para que se encargue de ella, mucho menos a una guardería. Los papás ganan 250 rupias al día, cerca de 4 dólares, cavando zanjas para el cableado eléctrico de la ciudad.

“La ato para que no se vaya a la carretera. Mi otro hijo tiene tres años y medio y no puede hacerse cargo de ella”.

Sarta Kalara, madre de la niña-

La madre de la niña tiene 23 años de edad y se esfuerza, no para que su hija tenga un crecimiento óptimo, sino para mantenerla con vida.

En los breves lapsos de tiempo que Sarta tiene como descanso ella corre para llegar a dar de comer a su hija.

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“Los jefes no se preocupan por nosotros o nuestros hijos. A ellos sólo les interesa el trabajo”.

-Sarta-

Una declaración que retumba no solo en la India, sino en millones de hogares del mundo.  A Sarta sus jefes le negaron una plaza para que dejara antendida a su hija mientras trabaja.

Sobre el caso, la organización Save the Children explicó que las guarderías para empleados no son nada frecuentes en el país asiático.

“Deben crear guarderías, bien por parte del Gobierno o de las compañías de construcción. Ha de haber un lugar seguro para esos niños. Ahora corren el riesgo de resultar heridos”.

Prabhat Jha, responsable de protección infantil de la citada organización-

“En este lugar hay mucho tráfico. No tengo otra opción. Hago esto por seguridad”, dice Sarta. Así que mientras no pase nada, la pequeña Shivani continuará cubriéndose de polvo, sola y atada a una piedra. Y es que no es culpa de sus padres, ellos se esfuerzan al máximo por sacar adelante a sus hijos.

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