Por Fernanda Saide
27 diciembre, 2016

11 días después de que los doctores recomendaran detener su tratamiento.

El corazón de Sophie Maxwell no funcionaba bien desde el primer día. Al nacer, ella fue diagnosticada con “síndrome de hipoplasia de ventrículo izquierdo”, y a sus apenas dos años de edad, los doctores dijeron que éste ya no iba a funcionar más, y que necesitaban urgente hacerle un transplante. Esto fue en navidad de 2015, y desde ese entonces sus padres, Kerryanne (30) e Ian (40) no se rindieron por seguir dando la batalla para que su hija pudiera sobrevivir. Y estuvieron en eso todo un año, sin perder las esperanzas por encontrar al fin un donante.

Caters News Agency
Caters News Agency

Durante este último año, la pequeña comenzó a apagarse. Sus órganos ya no funcionaban, y todo empeoró cuando hace poco más de un mes contrajo una infección grave que terminó con las esperanzas de los médicos, los que sugirieron dejarla morir y acabar con todo tratamiento. Sin embargo, 11 días después de ese suceso, un donante compatible apareció, y la niña pudo tener su cirugía de urgencia. 

Caters News Agency

De esta manera, Sophie Maxwell con ya 3 años, tuvo el regalo que tanto necesitaba estas fiestas: un nuevo corazón. Hoy continúa recuperándose, está mejor y le sonríe a todo aquel que la salude.

Caters News Agency

Su madre emocionada relata:

“He estado luchando por ella estos tres años, y no había podido darle la oportunidad de tener una vida normal. Parar de darle su medicamento para el corazón no era ni siquiera una opción para nosotros”.

Ellos siguieron luchando, y al fin lograron que se salvara:

“Antes de la operación ella estaba azul porque su corazón no estaba funcionando, pero apenas la vi luego de su cirugía, estaba instantáneamente de un color rosa y sano. Es un gran alivio haber encontrado un órgano compatible…era todo lo que queríamos para navidad“.

Caters News Agency

¡Felices fiestas para la pequeña Sophie!

¿Cómo encuentras tú a esta luchadora familia?

Puede interesarte