Por Alvaro Valenzuela
22 junio, 2016

La familia decidió adoptar dos embriones congelados y pasó lo que no esperaban.

Joni y Luke Timm siempre estuvieron abiertos a tener una familia numerosa. De hecho tenían tres hijos cuando decidieron adoptar embriones congelados. Todo comenzó en 2013 cuando Luke, que es pastor religioso, recibió una petición de oración para una pareja que adoptó un embrión de este tipo.

Curioso por saber de que se trataba el hombre se enteró que era la posibilidad de darle una oportunidad de vida a embriones donados después de un tratamiento de fecundación in vitro. Entonces los Timm decidieron adoptar embriones de una pareja en Alaska. Firmaron el papeleo, y esperaron a que sus potenciales hijos llegaran. Como no siempre sobreviven estos embriones Joni se implantó dos.

La increíble sorpresa llegó en su primer ultrasonido. Primero escucharon el latido de un corazón y luego otro. ¡Pero después se dieron cuenta que uno de los embriones se había separado! ¡Joni esperaba trillizos!

«Ellos descubrieron que esperaban trillizos y no cambiaron su plan. Pero eso no los detuvo. Siguieron adelante sabiendo que había cierto riesgo implicado»

-Dr. Neil Mandsager el ginecólogo que atendió a la pareja-

Luego de 34 semanas la pareja tuvo a Ezekiel, Malachi y Evangeline a través de una cesárea. Su familia se duplicó pero para la pareja fue una bendición. Mira como fue su historia en este video

httpv://youtu.be/Dav7F2dvUqg

¿Adoptarías a un embrión congelado?

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