Por Felipe Carmona
21 marzo, 2016

“El mejor día de nuestras vidas fue cuando nuestro padre viajó a Las Vegas y nuestra niñera nos dio de comer”.

La mayoría de nosotros debemos nuestra vida y la calidad de ésta a nuestros padres y su sacrificio. Pero, lamentablemente, no todo el mundo puede decir lo mismo. Así le pasó a estas cuatrillizas que, a pesar de vivir en una gran mansión de Beverly Hills y ser parte de una familia acomodada y exitosa (al menos, así se mostraban), tuvieron que luchar mucho más para ser quienes son hoy.

Paris, Madison, Tiffany y Bianca Lucci tuvieron que sufrir los abusos y vejámenes de su padre, además del abandono de su madre.

Las chicas, que hoy tienen 19 años, cuentan que su padre las solía golpear e, incluso, dejarlas sin comer, a la merced del cuidado de sus hermanos mayores ya que su madre dejó el hogar luego de que, un día, dijo que iba por regalos para ellos, pero nunca más regresó.

Caseoflove.org
Caseoflove.org

Las hermanas relatan que uno de sus mejores días fue cuando el hombre viajó a Las Vegas y las dejó solas con su niñera que les dio de comer.

Las cosas mejoraron un poco cuando cumplieron 11 años y fueron llevadas a un orfanato. Pero cada vez que una de ellas encontraba un hogar, además de tener que sufrir con la separación de sus hermanas, tenía que lidiar con el sabotaje de su padre biológico, que convencía a la familia adoptiva de que eran chicas problemáticas y, varias veces, estos desistieron de la adopción.

No todo estuvo tan mal para las chicas, porque cuando su padre y madre les hicieron falta, sus profesores se preocuparon de ellas y dieron de comer y, junto a las demás personas que las rodeaban, les dieron un mejor pasar del que recibieron en el que suponía ser su hogar.

Caseoflove.org
Caseoflove.org

Hoy, más que lamentar lo ocurrido con sus padres, agradecen a quienes las levantaron cuando todo estaba oscuro.

En el siguiente video podrás conocer su historia contada por ellas mismas.

httpv://youtu.be/u69jw0JpmPM

La historia de estas chicas demuestra que, muchas veces, el apoyo más necesario puede venir de donde menos lo esperamos cuando quienes más queremos nos han fallado.

Puede interesarte