Por Francisco Armanet
10 agosto, 2016

Durante dos años, el padre de familia iba a la escuela tres días a la semana y la pasaba a buscar para tener relaciones sexuales con ella en su coche.

Es siniestro pero real. Un hombre de 48 años que se casó, tuvo hijos, y fue capaz de crear una fortuna de dinero, terminó abusando sistemáticamente de una pequeña de apenas 12 años durante un período de 24 meses consecutivos. Se trata de Clive Royales de Manchester, Inglaterra. Es dueño de una firma de ingeniería y, a los ojos de cualquier tercero, parecía tener todo lo que una persona podía desear en esta vida; estabilidad económica, salud, educación, hijos, pareja, y hasta (por si eso no era suficiente) un alto status social. Sin embargo, aparentemente nada de eso fue suficiente para impedir que manipulara a esta niña a tal nivel que ella confesó nunca sentir que estaba siendo abusada.

Cavendish Press
Cavendish Press

Por motivos de seguridad, su nombre no ha sido entregado, pero tampoco es necesario, pues basta con su testimonio.

Royales, actualmente se encuentra siendo investigado por las insólitas aberraciones que cometió hace más de 15 años atrás. Según la jueza Katherine Johnson de la corte de Manchester, hoy es difícil que el empresario sea culpado debido a que los delitos han prescrito. Sin embargo, según confesó la víctima que hoy ya tiene 30 años, ella nunca se atrevió a contar lo que ocurría. Tampoco sintió que verdaderamente estuviera siendo abusada y eso con el tiempo la hizo sentir culpable.

Clive Royales
Clive Royales

Sin embargo, en entrevistas con la policía, la víctima explicó que Royales la comparaba con su mujer.

«Solía decirme que su mujer era mejor que yo en la cama y que por eso necesitaba practicar más», confesó.

Royales fue acusado de cometer «grooming», delito que consiste manipular a una menor través de diferentes conductas a fin de conseguir su amistad para luego abusar de ella. Según los relatos de la víctima, el hombre comenzó dándole alcohol, luego la besó y finalmente mantuvo relaciones sexuales con ella. Además, la convenció de irse a una isla en Grecia y vivir juntos en un barco. Le regaló un teléfono celular para poder conversar con ella y guardó su número bajo el contacto «Mr Floppy».

Clive Royales
Clive Royales

«Hoy suena tan estúpido… Pero me decía que cuando yo cumpliera 16 años, me llevaría a Grecia y viviríamos juntos en un barco», añadió la mujer.

Como si eso fuera poco, la víctima recuerda que durante dos años, Royales la esperaba a la salida de la escuela. Ella se subía a su auto y él manejaba lejos a lugares donde nadie pudiera verlo mantener relaciones sexuales con la pequeña de tan solo 12 años.

La jueza replicó las palabras de la víctima en el juicio:

«En la primera ocasión él le preguntó si era virgen y luego la besó. La segunda vez fue en la oficina de su empresa Saw-Tech, ahí tuvo relaciones sexuales con ella sobre el escritorio», dijo.

La justicia se encuentra haciendo todo lo posible par esclarecer el caso a cabalidad y sancionar a Royales de acuerdo a lo que la ley dictamine.

Y claro, los delitos prescribieron y contra eso aparentemente no hay mucho qué hacer. Sin embargo, el daño causado es irreversible.

¿Tú qué opinas al respecto?

 

 

Puede interesarte