Por Nicole Lavanchy
29 junio, 2017

Probablemente ahora estés comiendo uno de ellos…

Cuando se lee o se oye que a algunos alimentos se les dejó crecer bacterias, suena un poco extraño y hasta logro que arrugues la cara, pero la verdad es que tú has estado comiendo esto durante mucho tiempo. Sí; el yoghurt, el chucrut, el queso, e incluso la cerveza son parte de esta curiosa lista.

Por eso, hoy te quiero contar 10 cosas curiosas e increíblemente beneficiosas sobre los alimentos “fermentados”:

1. Los alimentos fermentados partieron como un tratamiento para evitar que se descompusieran

Hace ocho mil años (aprox.) ya se usaba el proceso de fermentar la comida para conservar alimentos durante tiempos de escasez. Esto se lograba dejando reposar la comida durante meses o semanas, dejando que las bacterias presentes convirtieran el sabor y la textura del alimento, y neutralizaran los microorganismos dañinos que hacen que la comida se eche a perder.


2. Hay bacterias muy buenas y amistosas

El intestino tiene un método de defensa llamado micro flora intestinal, con miles de bacterias de cientos de especies distintas. Los alimentos fermentados tienen un alto contenido de bacterias amistosas, o probióticos.


3. Por eso la fermentación es buena para nuestra flora intestinal

Como estos alimentos probióticos tienen elevados niveles de bacterias benéficas, consumirlos pueden ayudar a restablecer el balance de la flora intestinal, porque luchan con las bacterias dañinas. (Es como una pelea por defender el territorio)


4. La comida fermentada tiene un sabor muuucho más intenso

Durante la fermentación, ocurren ciertos cambios químicos dentro de los alimentos, que modifican drásticamente su sabor, haciéndolo mucho más intensos y ácidos.


5. Y si haces tus propios alimentos fermentados, evitas desperdicios

Ya sabemos que solo necesitas calor y tiempo para hacer que tus alimentos fermenten y así evitar botarlos por descomposición.


6. Además, el yoghurt no existiría si no fermentara

Claramente, pues la lacto-fermentación juega un papel clave al hacer  yoghurt. Le da la consistencia y el sabor.


7. Y los intolerantes a la lactosa también pueden disfrutar de esto

La fermentación del yoghurt reduce los niveles de lactosa. Así de simple, así que si tienes este problema, la próxima vez disfruta de un yoghurt con toda tranquilidad.

¡Ya sabes qué es un alimento fermentado y por qué debes incluirlo en tu dieta!