Por César Ruiz
30 noviembre, 2015

Mientras estuvo en el hospital, a su papá le dieron la opción de desconectar a su hijo. Él tomó una decisión que ahora agradece.

En los últimos años el mundo ha cambiado muchísimo. La tecnología ha evolucionado rápidamente y muchas cosas que se usaban apenas hace un par de décadas ya no se utilizan actualmente. También se ha modificado la situación política y algunos países ya ni existen. 

Los móviles se redujeron y posteriormente se han hecho más grandes. Empezó la revolución de lo táctil y el internet se ha apoderado de nuestras vidas. Es por eso que un hombre español llamado Miguel Parrondo, quien estuvo en coma por 15 años – desde 1987 a 2002- quedó asombrado en el momento que volvió a nacer.

comapor copia
Fuente

Él trabajaba como programador informático y se ocupaba de ordenadores gigantescos que funcionaban con tarjetas perforadas, nada que ver con los pequeños portátiles de ahora.

A Miguel lo que le gustaba era la velocidad, llegó a ganar competencias con su motocicleta, pero esa afición fue lo que causó su accidente que le provocó entrar en estado de coma a sus 32 años. Parrondo cuenta que los médicos le preguntaron a su padre si querían desconectarlo. Pero él, que era muy católico, dijo que Dios era el único que podía quitar una vida. Tomó la mejor decisión.

Un día de 2002 abrió los ojos. Al despertar lo primero que observó fue a su hija Almudena; tenía 12 años cuando su papá quedó inconsciente, cuando abrió los ojos ella tenía 28. Poco después llegaron los desafíos. Adaptarse a los cambios del nuevo siglo, a su nueva vida. El primero, la moneda; cambiaron de pesetas a euros. Miguel también pensó que todo el mundo se había vuelto loco porque la gente hablaba sola, pero es que él nunca había visto un teléfono móvil. Por si fuera poco, algunos países de su propio continente habían desaparecido: Checoslovaquia, Yugoslavia, la URSS, entre otros.

También se asombró porque su ciudad, La Coruña, estaba inundada de autos, todo se encontraba lleno de aparcamientos subterráneos. En cuanto a su físico también hubo cambios mayores: su cabello ahora era blanco, sin embargo no contaba con ninguna arruga; pasó tanto tiempo sin ejercitar su rostro que actualmente aparenta ser mucho menor de lo que realmente es. Él tiene 60 años.

Fuente
Fuente

«Al recuperarme me dieron la invalidez permanente absoluta, por lo que nunca volví a trabajar. Habría sido una labor titánica ponerme al día en mi trabajo, porque si hay algo que avanzó en aquellos 15 años, eso fueron los ordenadores. Eso sí, ahora me aburro muchísimo. A las diez de la mañana ya me he leído toda la prensa y me he tomado cuatro cafés.»

-Miguel Parrondo

Miguel dice que lo que más lamenta de los 15 años que estuvo en coma es haberse perdido los primeros triunfos del motociclismo español. A veces, cuando ve las carreras, se le caen las lágrimas. Es una de las cosas que más le pesan del accidente: no poderse subir a una moto nunca más.

Fuente
Fuente

«Ahora estoy pensando en hacerme con una de tres ruedas para matar el gusanillo. Al menos, desde mi recuperación sí que he podido coger el coche. Y si antes de mi accidente me tocaba cambiar el aceite cada 5.000 kilómetros, ahora lo hago cada 30.000. Es otra cosa en la que hemos evolucionado».

-Parrondo-

Sin embargo, este hombre creé que aunque perdió 15 años de su vida, aprovechó muy bien sus 32 años anteriores, por lo que siempre tuvo una actitud de «A vivir que son dos días».

¿Qué otras cosas han cambiado drásticamente en el mundo las últimas tres décadas?

Puede interesarte