Por César Ruiz
23 noviembre, 2015

Cualquier otro chico hubiera salido corriendo. Hay que admirar su valentía.

Este chico puede mirar el vídeo en 10 años y morir de vergüenza o también puede sentirse orgulloso de la determinación que tuvo para seguir adelante. Si esto le hubiera pasado a otro niño -por ejemplo yo, si fuera uno-, correría hacia fuera de la cancha y me escondería en el baño del vestuario por horas.

En cambio este chico tuvo suficiente fuerza de voluntad y confianza en él como para no darle mucha importancia. Bueno, quizás si tenía importancia entonar su himno nacional y tal vez en algún momento pensó en dejarlo, pero terminó cumpliendo de gran manera su objetivo.

El niño cantó su himno previo a un juego de Power Networks Adelaide Bite en la Liga de Béisbol de Australia, pero al momento de la interpretación llegó un inesperado invitado a invadir su voz:

Él siguió hasta terminar su presentación.

La recompensa fue una ronda de aplausos de la audiencia, justo lo que se merecía.

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