Por Ignacio Mardones
19 febrero, 2016

Unos dicen que un verdadero ruso hubiera ido en busca de vodka. Otros aseguran que no le vendieron porque no llevaba receta médica.

No le importó que hicieran -16º en las calles. Este paciente ruso que acababa de ser sometido a una operación, escapó del hospital aún con el tubo de oxígeno colgando de su rostro. Y no lo hizo para volver a su hogar, sino que para conseguir un buen trago de cerveza. Las enfermeras del establecimiento ubicado en Sayanogorsk, en Siberia, se habían rehusado a darle alcohol. Esa fue la razón por la que el hombre se desconectó de las máquinas y huyó.

3148E96400000578-0-He_had_braved_16C_temperatures_wearing_just_a_bedsheet_after_bre-a-48_1455631994601
The Siberian Times

El hombre salió tapado con las sábanas manchadas con su sangre. Y tras caminar por las calles largo rato, encontró un lugar donde vendían cerveza. El dueño del local en vez de venderle, llamó a la policía

3148E98000000578-0-The_hospital_is_now_reviewing_its_security_after_he_managed_to_e-a-49_1455631998850
The Siberian Times

Al verlo lleno de parches y en tan mal estado, los vendedores decidieron llamar a las autoridades. Los agentes de policía llegaron al lugar y escoltaron al paciente hasta el centro médico. Se comenta que el sujeto tenía graves problemas con el alcohol, cosa que quedó clara luego de lo que hizo. Su hijo, quien respondió a la prensa rusa, explica que actuó así por un shock al haber despertado de la anestesia por la operación.

3148E94C00000578-0-The_man_was_picked_up_by_police_after_staff_at_a_nearby_liquor_s-a-47_1455631983254-1
The Siberian Times

Afortunadamente, el hombre se encuentra bien y las enfermeras lo tienen bien vigilado…

Puede interesarte