Por César Ruiz
20 mayo, 2016

“Ella logró que los que protestaban fueran los que se sintieran incómodos”.

Cuando un grupo de manifestantes protestaban la semana pasada en Amberes, Bélgica en contra del Islam nunca pensaron que su acto se iba a ver minimizado por una sola foto. Ellos se encontraban frente a una feria que aborda la cultura de los musulmanes y fue ahí cuando llegó la joven Zakia Belkhiri y decidió que era el momento perfecto para retratarse.

Comenzó a hacerse selfies con aquellos que atacaban su identidad y los dejó sin palabras.

“Al principio resultó una situación extraña, luego se convirtió en algo gracioso. Ella logró que los que protestaban fueran los que se sintieran incómodos”.

Jurgen Augusteyns a Verne-

Entre los asistentes se encontraba el líder del partido de extrema derecha Vlaams Belang (VB) Filip Dewinter, con el megáfono en mano. Los manifestantes gritaban “Vete a tu casa, Islam” o “Alto al Islam”, pero a la joven no le importó demasiado. 

Quien captó el par de fotografías fue Jurgen Augusteyns, que comentó que el gesto de la joven no disolvió la manifestación pero sí los dejó sin discurso. 

Jurgen Augusteyns
Jurgen Augusteyns

Incluso, la mujer que aparece de Rosa en la imagen de arriba, llamada Anke Vandermeersch le dijo a Zakia que su religión no permitía el uso del teléfono móvil.

“Ella se rió y le dijo que debería aprender de verdad lo que significa el Islam en vez de decir tonterías. Más allá de eso no hubo insultos ni violencia”.

-Jurgen

La manifestación de este pasado fin de semana era legal. El número de participantes era reducido porque, de ser más de 40 personas hubiera sido prohibida.

La relación entre su país y el islam es bastante compleja. “Bélgica es una nación ya de por sí dividida y la integración con la comunidad islámica no ha sido perfecta hasta ahora. Las consecuencias de los atentados de París y Bruselas se sigue sintiendo en muchos aspectos, algo que tampoco ayuda”, dice el fotógrafo.

El pasado 1 de mayo, se vivió una situación similar en Suecia, donde una mujer de raza negra se convirtió en símbolo contra el racismo.

Maria-Teresa Asplund plantó cara a un grupo de 300 neonazis en una manifestación del grupo de ultra derecha llamado Movimiento de Resistencia Nórdica (NRM).

“Mientras tomaba las fotos pensaba en esa imagen de Suecia. Aunque ocurrió algo parecido, creo que la situación que yo viví fue menos tensa y con menos violencia”

-Jurgen Augusteyns-

A mi me resulta increíble que las personas sigan juzgando a toda una cultura por lo que hacen unos cuantos. Ambas mujeres han sido realmente valientes al enfrentarse de esa forma a los manifestantes.

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