«Un detective privado me ofreció encontrar a mi familia biológica de forma gratuita y menos de cuatro horas después estaba de vuelta con la información».

Rachel siempre quiso conocer a su familia biológica, pero no sabía cómo encontrarla. Un día un detective privado le ofreció hacer la investigación de forma gratuita. Una carta en el Día de la Madre y unos meses más tarde, su sueño se había cumplido. Entérate de cómo lo hizo a continuación:

«Me senté por horas y ni siquiera me moví, no pude ir a la puerta a despedirme».

-Nichole, la madre de Rachel-

Creciendo junto a seis hermanos, Rachel cuenta que nunca le escondieron que era adoptada y que siempre tuvo la inquietud de conocer a su familia biológica.

La joven nació el 8 de agosto de 1988 y su madre la dio en adopción ya que no tenía cómo cuidarla. Rápidamente la familia de Elizabeth Peachey, en Oklahoma, le dio la bienvenida.

Elizabeth mantuvo contacto con la madre de Rachel, Nichole, por un período muy corto de tiempo, pero alcanzó a enviarle una foto de la niña cuando era aún una bebé.

Nichole mantuvo esa foto en su billetera por 25 años.

Cuando Rachel creció sus deseos de conocer a su familia fueron más y  más intensos, pero no sabían cómo contactar a su madre. Hasta que un investigador privado se ofreció para hacerlo de forma gratuita. 

«Un detective privado me ofreció encontrar a mi familia de forma gratuita y menos de cuatro horas después estaba de vuelta con la información»

-Rachel, en su cuenta de Facebook-

El mismo día Rachel escribió una carta a su madre biológica explicándole quién era y que quería conocerla. 

Estaban a más de 2 mil kilómetros de distancia: una en Pensilvania y la otra en Oklahoma.

Cuando Nichole vio la carta en su buzón, que coincidentemente llegó un Día de la Madre, dice que supo inmediatamente de quién era.

«Fui al buzón y apenas vi una carta roja escondida pensé «No puede ser» (…) luego cuando la abrí solo vi la fecha: 8-8-88, la boté en la entrada y fui a mi casa y lloré y lloré y lloré».

-Nichole, la madre de Rachel-

Nichole dice que dar en adopción a Rachel fue lo más doloroso que ha hecho, y que aún recuerda a los funcionarios de adopción tranquilizarla diciéndole que la familia de su hija era muy buena.

Tras el shock inicial, Nichole aceptó reunirse con su hija. Había guardado su foto en la billetera por 25 años. Deseaba verla y abrazarla. 

El 16 de octubre de 2013 Rachel viajó desde Oklahoma a Pensilvania para conocer a Nichole.

Su mamá biológica la esperaba en un parque, mirando al frente y deseosa de poder verla.

Apenas estuvieron cerca ambas se enlazaron en un fuerte abrazo, al que se sumó el esposo de Nichole y la mamá adoptiva de Rachel, Elizabeth.

Más tarde Rachel compartió en Facebook su emoción.

«Por 25 años soñé con este día. Creciendo siempre supe que quería conocer a mi mamá biológica, y ahora sucedió. ¡Creo que aún estoy en shock!»

-Rachel, a través de su Facebook-

La emoción los sacudió a todos, pero lo que más rescata Nichole es que apenas leyó la carta y vio a su hija supo que había tenido la suerte de ser criada por una familia llena de amor. 

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