Por Ignacio Mardones
1 abril, 2016

“Bueno, doctor, ocurrió esto: primero traté con mi mano derecha, pero no pasó nada. Luego traté con mi mano izquierda, pero nada tampoco. Después le pedí ayuda a mi esposa…».

En internet hay varias historias increíbles dando vuelta. Muchas de ellas son falsas y muchas otras son verdaderas. Con algunas no importa si son verídicas o no, porque lo importante es que hagan pasar un buen rato. La historia siguiente entra en esa última categoría. Es un relato cómico con un final sorpresivo que seguramente te hará reír a carcajadas. Trata sobre un hombre mayor que debía entregarle una muestra de esperma a su doctor y tiene un gran problema. Échale un vistazo:

Un hombre de 85 años debía tomarse un examen de esperma para un examen físico. El doctor le dio un frasco y le dijo: “Lleve este jarro a casa y tráigalo mañana con una muestra”.

Al día siguiente, el hombre de 85 años se presentó en la oficina del doctor y le entregó el jarro igual de vacío que el día anterior. 

El doctor le preguntó qué había pasado, así que el hombre le explicó.

“Bueno, doctor, ocurrió esto: primero traté con mi mano derecha, pero no pasó nada. Luego traté con mi mano izquierda, pero nada tampoco. Después le pedí ayuda a mi esposa. Ella trató con su mano derecha y con la izquierda, pero no lo logró. Al rato, trató con su boca y dientes… ¡Nada! Incluso llamamos a Arleen, la señora que vive al lado, para que tratara. Y lo hizo con sus dos manos, con los dientes e incluso con la axila. Después de que ella lo estrujó con sus rodillas, nos dimos por vencidos”.

El doctor quedó impresionado y le dijo: “¿Le pidió ayuda a su vecina? ¡Dios santo!”.

Y entonces el anciano respondió: “Sí, ninguno de nosotros consiguió abrir el frasco”.

¿Qué te pareció la historia?

¿La habías escuchado antes?

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