Cerca de 300 personas perdieron la vida y otras 200 resultaron heridas tras el atentado.

La niña Asal Ahmed tiene 4 años de edad y su rostro ha dado la vuelta al mundo. Se encontraba de compras en un concurrido centro comercial en el distrito de Karada, en Bagdad, capital de Irák. Ella acompañaba a su madre a hacer las compras de los regalos para las fiestas islámicas que se celebran a principios de julio. Estaban paseando por el mercado cuando una bomba estalló sobre ellas. 

Se trataba de la explosión de una bomba suicida con la marca del Estado Islámico (ISIS). Como resultado del ataque, Asal y su madre sufrieron profundas heridas y quemaduras graves en el rostro y el cuerpo.

Irak 2
AP

Tras el atentado, el saldo estimado fue de 300 personas fallecidas y 200 con heridas graves.

Asal fue asistida por gente que acudió al lugar del ataque para brindar ayuda a los afectados. Cubrieron las heridas de su cara con vendas, cuya imagen fue capturada y difundida e Internet, y ha causado inquietud en el mundo entero por el poderoso mensaje que envía: se ve reflejada la agonía y angustia que viven los habitantes de Irak.

Irak 3
AP

Después, la niña volvió al lugar del atentado en brazos de su padre para encender una vela en memoria de las víctimas. A ellos se unieron cientos de personas que se encontraban en el sitio.

El ataque ISIS ha sido el bombardeo más sangriento en 13 años de guerra en Irak, y ha convertido a Bagdad en la pieza central de una rivalidad cada vez más amarga.

Irak 1
AP

Desde la invasión liderada por los Estados Unidos, en 2003, Karada se ha visto afectada por ataques suicidas, bombas de carretera e incluso el bombardeo con cohetes. Y parecen no tener fin. Sin embargo, la última explosión ha sido la más mortífera de la que se tenga registro en la historia de Bagdad.

Esto ha sacudido profundamente al mundo.

Irak 4
AP

Horas después del atentado, el primer ministro de Irák, Haider al-Abadi, visitó Karada, pero fue recibido con insultos de los residentes, que vestían de negro como muestra de luto. El político tuvo que escapar del lugar en su convoy, al ser atacado con rocas, botellas y zapatos que lanzaban las personas descontentas con el gobierno.

Irak 6
AP

Los restos quemados de la fachada del centro comercial, se han convertido en un santuario improvisado que atrae a miles de visitantes diariamente para recordar a las víctimas, y expresar su frustración por el fracaso del gobierno para proteger a la ciudad contra los ataques del Estado Islámico.

Irak 5
AP

En el mundo vivimos con miedo y horror en el corazón.

Puede interesarte