Por César Ruiz
30 mayo, 2016

“Fue él mismo el que solicitó ir a la marcha y en un momento pidió un papel y diseñó su pancarta. Era un chico muy alegre, transmitía mucha energía positiva”.

Oliver Sánchez tenía 8 años cuando su historia se hizo conocida alrededor del mundo. El pasado mes de febrero asistió a una marcha en Caracas, Venezuela, en contra de la escasez de medicinas. Portaba una pancarta escrita por él que decía “Quiero curarme. Paz y Salud”. A finales de mayo murió de cáncer y sin conseguir los fármacos necesarios para tratar su enfermedad.

“Fue él mismo el que solicitó ir a la marcha y en un momento pidió un papel y diseñó su pancarta. Era un chico muy alegre, transmitía mucha energía positiva”.

-Ricardo Lobo, su tío a BBC Mundo-

Oliver fue diagnosticado de linfoma no Hodgkin en noviembre pasado. El primer síntoma de su enfermedad fue una infección y una fiebre, y se pensó en una gripe. Pero diversos estudios médicos confirmaron lo peor: un cáncer del tejido linfático.

AFP
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Al impacto de la terrible enfermedad le siguió el drama y la preocupación de vivir en un país donde las medicinas son escasas. La lucha de su familia para conseguir los medicamentos para su tratamiento “fue titánica”, según su tío. “Nos basamos más que nada en redes sociales, en amigos, buscar en farmacias, escribir en Twitter, en donativos, tratando de buscar los medicamentos”.

Algunas veces los lograban conseguir en otras regiones del país y tenían que ir por ellos. Incluso “hubo momentos en que no se podía aplicar el tratamiento completo, porque podías encontrar una pastilla u otro medicamento, pero era difícil tomarlos todos a la vez”.

Sin embargo, la condición de Oliver se agravó hace una semana por una infección urinaria y una respiratoria que lo llevó al coma. En el hospital Dr. Elías Toro ubicado en Caracas, no pudieron conseguir cama en terapia intensiva para que lo atendieran. Cecodap, una ONG dedicada a la defensa de los Derechos Humanos, trató de conseguir una en cualquier otro hospital pero a cambió conoció que no había ni una sola disponible en todo Caracas.

Getty
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Encontraron una en un centro médico privado y ahí estuvo Oliver por 10 días en terapia intensiva hasta que falleció el martes 24 de mayo a las 12:30 pm.

Desafortunadamente su caso no es el único. Según Cecodap, han documentado 21 casos similares de niños entre 2014 y 2015.

A sus 8 años, Oliver deseaba convertirse en “un bailarín famoso, de acuerdo con Esperanza Hermida, una amiga de la familia. Su ídolo era Michael Jackson. Lo imitaba y presumía parecerse a él.

“Era perspicaz, pícaro, le gustaba cantar, bailar, reírse”.

-Hermida-

Pero esa no era su única meta. También quería ser inventor y trabajar en un laboratorio, justamente “para encontrar cura para su enfermedad”. Con ser bombero igual soñaba.

La dura crisis de medicamentos en Venezuela ha obligado a la población a ingeniárselas para conseguirlos. El uso de redes sociales es recurrente. Quienes pueden los importan desde otros países, principalmente Estados Unidos. 

Globovisión
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La Federación Farmacéutica Venezolana calcula en un 85% la escasez de medicamentos. Diferentes farmacéuticas y laboratorios limitaron sus importaciones al país y reclaman al gobierno de Nicolás Maduro más de US$3.000 millones.

La mortalidad en hospitales aumentó un 31% en 2015 y la mortalidad neonatal se multiplicó por 100, según BBC Mundo.

Pero el gobierno dice lo contrario. Ellos indican que la crisis ha sido exagerada por la oposición. Además defiende su estrategia de instalar cientos de centros de salud ambulatorios en barrios populares, los cuales son operados por médicos cubanos.

La crisis en Venezuela ha golpeado seriamente varios de los bienes básicos que necesita la gente para vivir. Desde el alimento, los productos, hasta servicios como agua y luz. Esto también afecta a los hospitales, que en la actualidad lucen muy deteriorados y con gran escasez:

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