Por César Ruiz
11 febrero, 2016

Con el tiempo, estas figuras evolucionarán en arrecifes artificiales y serán una parte más del océano.

Personajes enormes, que parecen perdidos en el tiempo, aislados de la sociedad y que caminan bajo el agua sin dirección, son quienes adornarán el Museo Atlántico, el primer museo subacuático del continente europeo. A una profundidad de entre 12 y 15 metros este recinto ubicado en la isla de Lanzarote, España, exhibirá las obras del artista plástico Jason deCaires Taylor, que están llenas de misticismo e intrigan a más de uno.

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El museo se divide en dos instalaciones independientes que exhiben figuras hiperrealistas. En la primera sección, titulada Rubicon, una serie de esculturas humanas muestra a los individuos en la vida cotidiana; metidos en sus teléfonos celulares, caminando o sacando fotografías.

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En la otra instalación, titulada La balsa de Lampedusa se retrata a una embarcación pequeña con una tripulación que espera desesperada por ayuda, una referencia a la actual crisis de refugiados.

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Por si no fuera ya bastante interesante poder presenciar las obras, con el tiempo estas esculturas evolucionan en arrecifes artificiales donde prolifera la fauna y flora marina, un simbolismo a la estrecha relación entre los seres humanos y la naturaleza. Varias especies marinas buscan protegerse de los depredadores, y no hay mejor lugar para refugiarse que entre los objetos sumergidos. Como buzo, Jason sabe que cualquier objeto sumergido es rápidamente colonizado.

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El escultor -que ya demostró sus dotes en el Museo Subacuático de Cancún– pone especial énfasis en los lugares donde coloca sus esculturas, pues deben ser “áridos y desiertos”. En ocasiones, sitúa las obras como mero entretenimiento en zonas donde se reciben muchos turistas, esto con el fin de atraerlos lejos de las áreas frágiles y peligrosas.

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Las esculturas están constituidas por un tipo inocuo de cemento marino diseñado para durar cientos de años. Evita utilizar metales pues siempre ceden a la corrosión y contaminan el medio ambiente. El recinto estará abierto desde el 25 de febrero.

¡Ve preparando el traje de buzo para ir al museo!

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