Por Elvira Vergara
4 septiembre, 2015

¡Todo lo que conlleve lectura siempre será muy positivo!

Esta es una adaptación y traducción de un artículo escrito originalmente por Perri Klass para The New York Times.

Hace poco más de un año, la Academia Americana de Pediatría publicó una declaración diciendo que toda la atención primaria pediátrica debe promover la alfabetización desde el nacimiento. Esto significa que es aconsejable que las personas que cuidan bebés y niños pequeños les lean rutinariamente. Estudios dicen que los niños que crecen vinculados a libros y a lecturas en voz alta, tienen un mejor desarrollo del lenguaje, que más tarde les puede ayudar al éxito escolar.

Pero si bien sabemos que la lectura a un niño de corta edad se asocia con buenos resultados, sólo hay una comprensión limitada de lo que podría ser el mecanismo. Dos nuevos estudios examinan las interacciones complejas que ocurren de forma inesperada cuando se pone a un niño pequeño en el regazo y abre un libro de imágenes:

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@larissaevelin_rodrigues

Hace un mes, la revista Pediatrics publicó una investigación que utilizó imágenes de resonancia magnética funcional para estudiar la actividad cerebral de niños entre 3 y 5 años de edad, mientras escuchaban historias apropiadas para su edad. Los investigadores encontraron una diferencia en la activación cerebral de los niños que tenían una rutina de cuentos en su hogar. Estos niños presentaron una mayor activación en el área del hemisferio izquierdo del cerebro, llamada corteza de asociación parietal-temporal-occipital. Según el Dr. John S. Hutton, un investigador clínico en el Centro Médico del Hospital Infantil de Cincinnati, esta área del cerebro procesa la asociación visual.

Los diferentes niveles de activación cerebral sugieren que los niños que tienen más práctica en el desarrollo de imágenes visuales, como las que ven en los libros ilustrados y crean cuando escuchan las historias, pueden desarrollar habilidades que le ayudarán a crear imágenes e historias sin necesidad de dibujos.

«Va a ayudarlos a que más tarde (cuando lean libros de puro texto) sean mejores lectores, ya que han desarrollado esa parte del cerebro que los ayudará a ver lo que está sucediendo en la historia», dijo el Dr. John.

También, especuló que el libro puede estimular la creatividad de una manera que los dibujos animados y otros entretenimientos relacionados con la pantalla no hacen. Ya que cuando ven dibujos animados «simplemente están siendo alimentados por la historia», y no hay lugar a la imaginación ni el razonamiento.

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@crystallised

Por otro lado, la revista Psychological Science publicó una investigación que estudió el lenguaje de los libros ilustrados para niños. En comparación al lenguaje que los padres utilizan con los niños, se encontró que los libros ilustrados contenían más tipos de palabras únicas. Según la autora principal del estudio, Jessica Montag, «esto sugiere que los niños a los que sus cuidadores leen, están escuchando más palabras del vocabulario que los niños a los que no les leen».

Así que la lectura de cuentos a niños pequeños implica que estos escuchen más palabras, ampliándose su vocabulario, y a la vez, haciendo que su cerebro practique la creación de imágenes asociadas a esas palabras.

«Creo que hemos aprendido que la lectura temprana es algo más que una buena cosa que hacer con los niños … Realmente tiene un papel muy importante que desempeñar en la construcción de redes cerebrales que servirán los niños a largo plazo en su transición desde lo verbal a la lectura», dijo el Dr. Hutton.

Así que ya sabes, llegó la hora de empezar a leerle a tus hijos si es que todavía no lo haces…

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