Por Teresa Donoso
9 septiembre, 2016

Todo comenzó con un soldado británico en 1898.

Está más que claro que todos hacemos cosas raras cuando bebemos unas copas de más, pero hay gente que realmente se sale de control. Como ejemplo tenemos el extraño caso de un oficial británico quien en 1898, y después de haber bebido unas copas de más, aseguró que un árbol intentaba moverse de su lugar y que debía ser arrestado.

El oficial se encontraba en Pakistán en dicho momento y es en ese mismo lugar donde hoy en día, 118 años más tarde, sigue el árbol que (obviamente) no se ha movido de su lugar.

En el momento de los hechos el oficial mandó a que arrestaran al árbol por lo que lo encadenaron al suelo y es así como sigue hoy en día, prisionero de su lugar.

En él se puede encontrar una placa que dice lo siguiente:

ESTOY BAJO ARRESTO.

Una noche, un oficial británico bastante ebrio pensó que me estaba moviendo de mi lugar original y le ordenó a su sargento que me arrestara.

Desde ese momento estoy bajo arresto”.

Según The Telegraph, el oficial y el sargento estaban seguros de que el árbol tenía planes propios 🙄:

“Estaban seguros de que el árbol se estaba escapando a Peshawar, por eso le ordenaron al sargento que lo arrestara”.

Definitivamente es el «monumento» más raro del que he escuchado hablar. ¿Qué te parece a ti? ¿Crees que deberían seguir manteniéndolo?

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