Por Felipe Hernández
29 agosto, 2016

Como Dios manda.

El día 28 de agosto del 2016 será recordado siempre como una de las noches más ardientes en la Historia de los VMA, los premios que reconocen a los mejores videos musicales de la industria y que en esta noche celebraron su versión número 32. Estamos viejos, es verdad. Y aunque muchos no conocían ni a la mitad de las personas que asistieron al Madison Square Garden para celebrar la fiesta de la música en Nueva York vistiendo los mejores atuendos de todos, esto es todo lo que tienes que saber.

Por fin tuvimos la suerte de ver los VMA en su versión 2016, una noche histórica para el mundo de la música desde 1984.

Aunque, ¿estuvieron tan buenos como los de años anteriores? No es seguro, pero definitivamente no fueron tan dramáticos.

Los premios no contaron con las presencia de la polémica Taylor Swift, aunque sí tuvimos un excelente nuevo discurso por parte de Kanye West, un poco de Drake y mucho más de lo que podemos conversar.

Y ADEMÁS TUVIMOS BRITNEY, BEYONCÉ Y RIHANNA PARA RATO, ES DECIR LLUVIA DE REINAS, GENTE.

Básicamente la noche entera giró en torno a los nombres femeninos más grandes en la industria musical, pero además cada uno de ellos tuvo el espacio para demostrar por qué su influencia sigue siendo relevante y bueno, Beyoncé detuvo el mundo una vez más (ya ni siquiera se pueden seguir contando).

Así que vamos con los mejores momentos.

Kanye West recibe el micrófono para hablar de lo que se le antoje y termina presentando un nuevo video.

Aunque esta vez no hubo nada de tiraderas en contra de Taylor Swift, ni tampoco declaraciones de candidaturas presidenciales, esta vez sí tuvimos un Kanye West más sincero y cercano de lo que se ha hecho mostrar en años. Habló acerca de su inspiración, sus ídolos y su actitud en la vida, declarando que “amo a todos, por eso la llamé”, refiriéndose a su incidente/malentendido convertido en destrucción mediática de Taylor Swift con respecto a la canción del rapero llamada Famous.

Pero eso no fue todo, parte del tiempo que le fue concedido a Kanye West como una de las figuras emblemáticas de los VMAs, fue utilizado por el artista para estrenar su nuevo video Fade, en el que participa como protagonista la cantante asociada a su discográfica G.O.O.D. Music.

Rihanna consigue el máximo reconocimiento de los VMAs con una presentación de cuatro partes que te hace pensar en invitarla a todas tus fiestas.

En serio, Rihanna es tan poderosa como se ve. Sin embargo, es su versatilidad y su personalidad lo que la hacen una de las artistas más interesantes en la escena musical actualmente. Comenzó la fiesta como toda una anfitriona de ceremonias, poniendo a todos de pie con el éxito del 2007 Don’t Stop The Music y We Found Love, el himno de las chicas problema, todo en una fantasía rosa pastel que ya quisiéramos poder sacar adelante.

A esa primera parte le siguieron otras tres, cada una con un concepto visual diferente y tan emocionante como cualquier presentación de Rihanna.

Rude Boy y Work convivieron juntas en una fiesta llena d gritos y gente bailando, digna de un club caribeño; le siguieron Needed Me, Pour It Up y Bitch Better Have My Money en un ambiente agresivo que sacó todo el lado gótico de la chica de Barbados; para finalmente terminar con una perfecta presentación de Stay, Diamonds y Love On The Brain, tres de sus mejores esfuerzos vocales.

Finalmente recibió el Michael Jackson Video Vanguard Award a manos de Drake, por su influencia en el mundo de la música, sus videos históricos y el estilo que la han hecho una artista única.

Además el rapero le confesó su amor delante todos, ella lo miraba como sueñas que alguien te mire a ti y los rumores que nos han tenido creyendo durante años, se hacen cada vez menos rumores. Amor eterno para Ri-Ri.

Solo míralos, en serio no puedo, aquí hay amor de verdad.

Beyoncé nos deja sin respiración, acaba con nuestras vidas y nos las entrega de vuelta con su poderosa presentación.

Beyoncé parece ser la única persona que puede seguir impresionando a pesar de haberte convencido la última vez de que no podías impresionarte más. La Queen B inspiró al mundo una vez más con una recreación en vivo de su álbum visual, que bastó con abarcar menos de la mitad de sus canciones para dejarnos a todos tiritando.

La profunda y vulnerable Pray You Catch Me fue la encargada de abrir el viaje por el que Beyoncé nos llevaría, que eventualmente terminó transformándose en la encendida y sinvergüenza Hold Up (cámara rota incluida), luego siguió Sorry con la que todo el mundo enloqueció, Don’t Hurt Yourself, canción con la que Beyoncé confirmó que no es la persona con la que quieres meterte y terminó con Formation, cuando ya a ninguno de nosotros le quedaba un pelo en la cabeza.

Todos con la boca por el suelo y Beyoncé le rinde homenaje a las mujeres, luego de haberlo hecho con las víctimas de la la brutalidad policial en la alfombra roja. Simplemente nadie se compara con ella.

Ahora seguimos con los peores momentos de la noche.

Cuando te gastas todo el presupuesto en estrellas de primer nivel, no te queda dinero para un buen presentador y eso se nota.

Los presentadores de la noche eran una extraña combinación de comediantes que no se lograron coordinar del todo, algunos chistes eran bastante ligeros y en general todo se veía como un maldito desorden que te hacía ponerte en plan “a lo que vinimos por favor, entreguen los premios y denme presentaciones con las que pueda gritar de la emoción”.

Nick Jonas y Future con sus presentaciones que no son del todo memorables.

Con un escenario lleno de estrellas de primer nivel y estoy hablando de PRIMER NIVEL, esas que llenan estadios completos, detienen el mundo y nos cambian la vida, las presentaciones del cantante y el rapero fueron interesantes, pero no lograron llegar más allá de eso. En general fueron canciones buenas, que no lograron estar a la altura del resto de los actos y que cortaban la emoción de la noche, llevándote a calcular los minutos para que siguieran saliendo las divas que todos esperábamos ver.

Y por último, vamos con los momentos que vale la pena mencionar.

Britney Spears LITERALMENTE brilla en el mismo escenario donde hace 9 años todos pensamos que su carrera terminaba.

Lamentablemente a la Princesa del Pop le tocó venir luego de la presentación incendiaria de Beyoncé, por lo que muchos la catalogaron como una decepción (y la verdad es que fue bastante decepcionante todo el tiempo que le dieron a G-Eazy), sin embargo el viaje que Britney ha tenido en los últimos 9 años merece un reconocimiento y un aplauso de todo el mundo, porque este es el mejor ejemplo de que una persona pasándola mal, una mujer a la que todo el mundo pretendía destruir, puede levantarse y volver a demostrarle a todos de lo que es capaz, en el mismo escenario donde la daban por perdida.

Con todo el lip sync que la caracteriza (por favor, ya superemos este tema), con una colaboración mediocre y con la mitad del tiempo que esperábamos verla en pantalla, Britney Spears está mejor de lo que se ha visto en años y esa sonrisa en su cara es para mí todo lo que necesito ver de ella.

Hasta el otro año, fanáticos de la música.

Y si tú también viste los VMAs, entonces cuéntanos… ¿Cuáles son tus mejores y peores momentos de los premios?

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