Por Francisco Armanet
17 octubre, 2016

No todo es hetero y homosexualidad.

Que todas las personas somos diferentes es una verdad irrefutable. Nos distinguimos por gustos, intereses, profesión, estado civil, apariencia física y un sinfín de otros aspectos que, curiosa e injustamente, han dado pie para que aquellos que conforman las mayorías discriminen a los conjuntos restantes. Es triste, pero en algunos casos la realidad ha evidenciado que todo lo que no está dentro de lo común, sufre de una marginación realmente abusiva. Las diferencias de raza y orientación sexual han sido aquellas que más han segregado a las personas y dicha brecha es tan terrible como lamentable. Ahora bien, el primer paso para generar conciencia y dejar atrás a la discriminación, es establecer bien cuáles son los distintos tipos de disimilitudes que existen.

En lo que respecta a las similitudes sexuales, estas son las 7 que pueden advertirse en el ser humano, según consignó Biobio.

No, no todo es homosexualidad y heterosexualidad.

– Heterosexualidad: Atracción de un hombre hacia una mujer; o de una mujer a un hombre.

– Homosexualidad: Atracción de una persona a otra de su mismo género.

– Bisexualidad: Atracción de una persona hacia hombres y mujeres.

– Asexualidad: Falta de una orientación sexual. Carece de atracción.

– Pansexualidad: Atracción de una persona hacia cualquier otra, sin tomar en cuenta su género u orientación sexual.

– Demisexualidad: Atracción sexual de una persona hacia otra, sólo con quien previamente desarrolló lazos emocionales estables.

– Antrosexualidad: Persona con desconocimiento de su orientación sexualidad y amplia flexibilidad para descubrirla.

¿Qué opinas al respecto?

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