Por Felipe Carmona
12 mayo, 2016

Estoy seguro de que el consejo del líder tibetano te va a servir un montón.

Estoy 100% seguro de que tú, como yo y todo el mundo, has atravesado por más de un instante de ira extrema que te ha hecho llegar a preguntarte en un momento ¿cómo es posible enojarse tanto? o ¿para qué sirve tanta rabia? Y, cuando le preguntaron eso al Dalai Lama, su respuesta fue mucho más que clara.

Si pensaste que se levantó los anteojos e hizo esto, estás cerca. Pero no.

Lo primero que respondió, fue que grita. Pero de inmediato se remontó a una historia de él mismo y el auto que usaba en los años 50 y el conductor que lo conducía.

Relató que el coche era muy antiguo y que solía tener desperfectos. Y que, durante uno de ellos, el chofer del vehículo se bajó a arreglarlo hasta que se golpeó la cabeza y, a pesar del dolor, el hombre comenzó a darse más cabezazos de puro enojo. Sin embargo, mientras eso ocurría, el Dalai Lama hacía un análisis que fue más allá.

Según el líder tibetano, el enojo se origina del desarrollo de un tipo de infelicidad.

Junto con proponer eso, invita a sus oyentes a pensar en las causas del enojo y los resultados de un ceño fruncido.

La idea de ello es notar que, al final, el enojo, el odio y el miedo se parecen mucho y que, cuando están presentes en tu vida de manera constante, dañan a tu sistema inmune.

En palabras muy simples, es que “el que se enoja pierde”.

Mira el video en que el Dalai Lama explica todo esto con sus propias palabras a las decenas de jóvenes que le prestan atención.

httpv://youtu.be/BjI8zUR6JtI

Mejor rodéate de quienes te ponen contento y sigue leyendo las simpáticas historias que tenemos para contarte en UPSOCL. Así jamás estarás enojado. 😊

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