Por Ignacio Mardones
13 abril, 2016

¡¡¿Un tornado?!!

Shayla, de Oklahoma, estaba en su labor de parto en el hospital Moore Medical Center. Desafortunadamente, en ese momento también se desarrollaba una tormenta y un gran tornado ponía en peligro su vida, la de su familia y la del resto del equipo médico. Los doctores, considerando la situación, le dieron la opción de posponer la cirugía; sin embargo las contracciones indicaron que ya era demasiado tarde.

La mujer tendría al bebé ese día, a pesar de la tormenta y el colapso del hospital. Mientras todos evacuaban, las enfermeras se quedaron junto a Shayla. Éstas demostraron gran valentía y profesionalismo. Intentaron ganar tiempo, pero las cosas se veían mal, necesitaban un lugar seguro así que la trasladaron a una pieza sin ventanas. Así sigue la historia:

httpv://youtu.be/c1Txr7tiX1Y

Ya no quedaba tiempo, el tornado estaba haciendo colapsar el centro médico. Las enfermeras y la familia se esforzaron por resistir y cuidar de Shayla, pero todos estaban muertos de miedo.

Se quedaron en la habitación hasta que pasó la actividad y el suelo dejó de temblar. Luego llegó ayuda y trasladaron a la mujer en ambulancia a un recinto protegido para que tuviera al bebé.

Finalmente todo salió bien, la familia ahora tiene un nuevo miembro y los padres están contentísimos. ¡Todo gracias al coraje de las enfermeras!

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