Por Ignacio Mardones
10 junio, 2016

«La semana pasada casi maté a mi hija».

Es sumamente importante no descuidar a los niños pequeños cuando están en la bañera. Jennifer Meers entendió esto hace algunos años, cuando su hija Ruby, que en ese entonces tenía 4 años, se quedó dormida mientras tomaba un baño. Jennifer estaba con ella, pero había ido a otra habitación al escuchar una notificación de su iPad. Al volver la encontró con los ojos cerrados; dio un grito y comenzó a golpearla para que reaccionara, pero la pequeña no daba señales. Afortunadamente todavía respiraba, después despertó y la madre pudo tranquilizarse.

Tan grande fue la culpa por el incidente, que Meers comenzó un blog en el que relató la terrible experiencia. El testimonio se hizo viral y ahora ella no deja de advertirle a la gente acerca de los peligros de las distracciones. Aquí puedes conocer más del caso:

httpv://youtu.be/Eb6qP8pf3OQ

Hoy en día tenemos tantas distracciones que es fácil cometer errores, sin embargo, no podemos arriesgarnos a fallar cuando se trata de nuestros hijos…

«La dejé en la bañera, fui a buscar a mi hijo para llevarlo a la ducha, el iPad hizo ese pequeño ruido de correo electrónico y sentí la necesidad de responderlo». 

-Jennifer Meers-

Jennifer lo aprendió de una manera bastante terrible, pero eso le sirvió para entender que no podía seguir con ese ritmo. No ha olvidado la gran culpa que sintió en aquella ocasión.

«La habilidad de hacer una cosa bien, o dos cosas bien, hacer bien dos cosas importantes, es algo que me ha traído problemas». 

-Jennifer Meers-

¿Qué piensas de esto? ¿Te ha sucedido algo así?

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