Por Teresa Hechem
8 noviembre, 2013

La violencia en el hogar deja las peores cicatrices: esas que no se ven.

Vivir en familia es un derecho de todo niño, niña y adolescente. Y el lugar más propicio para que ellos se desarrollen es en un entorno familiar natural, afectivo y estable, con padres o adultos capaces de brindarles un cuidado de calidad y un entorno protector.

Sin embargo, esto no siempre sucede: lamentablemente hay muchos niños que viven en un ambiente de violencia, que les impacta negativamente en su salud, crecimiento y bienestar. Para que te hagas una idea, todos los días en Chile, el 71% de los niños, niñas y adolescentes son víctimas de violencia en sus hogares. 

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Y en la región, más de 6 millones de niños sufren de algún abuso severo y más de 80 mil mueren a causa de violencia doméstica…

Lamentablemente, la violencia en el hogar deja las peores cicatrices, ¡las que no se ven!

Por eso la ONG Aldeas Infantiles SOS -que está presente en 134 países y atiende a millones de niños, niñas, adolescentes y familias en riesgo social-, creó una nueva iniciativa regional para que las personas tomen conciencia y se unan a la causa:

Que la violencia no separe a los niños de lo más importante: sus familias. El círculo puede empezar de muchas maneras, pero sólo termina con tu ayuda. ¡Ingresa ahora a detenloya.cl y firma contra la violencia! 

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