Por Francisco Armanet
22 septiembre, 2016

Sí, apretó la tecla “enviar” y el profesor la leyó entera.

A todos nos ha pasado. La idea de abandonar las tareas que tenemos para el día siguiente, ya sea en la escuela, la universidad o en el trabajo, siempre es tentadora. Apagas el computador, te acuestas, y simplemente te entregas a la quietud de la noche para descansar de una vez por todas. ¿Qué pasará con las responsabilidades? “Pues, que otro se encargue”, piensas. Pero luego recuerdas que tiene que aprobar el curso, que tienes que responderle a tu jefe o de lo contrario no hay sueldo y, cuando te imaginas pidiendo limosna en la esquina de la calle, entonces decides que terminarás el trabajo que te fue asignado. Prendes el computador nuevamente y llegas al la oficina con la tarea cumplida al día siguiente. La idea de mandarlo todo al carajo fue sólo eso, una idea.

Claro, eso es lo que pasa habitualmente y es normal. Ahora bien, una chica llamada McKenna desafió todas las leyes de las responsabilidades que han existido en esta vida e hizo lo impensado. Sí, tal cual. Tenía una tarea escolar pero aún así decidió emborracharse.

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Llamó a un amigo, y juntos comenzaron a beber mucha cerveza. “Eres mi mejor amigo, te quiero”, le decía. Hablaron de religión, política, filosofía e incluso analizaron la existencia del ser humano. Pero hasta ese momento, Mckenna no había hecho su tarea. Entonces, de pronto lo recordó.

-¡Carajo! -Gritó. -La tarea para el profesor Grams, no la he ni empezado…

Su amigo se fue, abandonándola completamente y ella quedó sola frente al computador. Borracha, mareada e inquieta. Al verse en ese estado, pensó que tal vez sería una buena idea darle un intento a la tarea. Entonces puso manos a la obra. 

El resultado es hilarante.

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Dice así:

“Es ilegal besar en tren (mala prohibita) hablar sobre si debería ser ilegal o no. Debería ser legal besar en tren porque es romántico. Profesor Grams, mi nombre es Mckenna. Tomé algo de cerveza y estoy bien. Su tarea es demasiado difícil. No puedo hacerla ahora. Estoy bien ahora, pero la cerveza me hizo mal. Ahora estoy contemplando la tarea que me dio. Es ilegal besar en un tren porque viola la norma de seguridad. Si besas en el tren debes saber que es peligroso. Si el conductor está besándose en el tren, quién manejaría el tren. De nada.

Los amo”.

Y claro, en vez de dejarlo en el borrador, la chica oficialmente le envió la tarea al profesor Grams. Al menos fue lo suficientemente alegre para tomárselo a la ligera y comentar en Twitter que “Nunca envíen una tarea si están borrachos”.

¿Qué opinas al respecto?

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