Por Felipe Carmona
18 febrero, 2016

Siempre me he preguntado para qué sirve la número 4.

El cuerpo humano es tan perfecto como misterioso y, aunque haya sido objeto de investigación desde hace siglos, sigue entregándonos sorpresas que sólo se explican gracias a los varios milenios que ha pasado evolucionando en función de nuestros verdaderos requerimientos. Así es que llegamos al siglo XXI con ciertos órganos que, aunque no tenemos idea para qué sirven, siguen estando ahí.

Estos órganos son llamados ‘vestigiales‘ y a continuación te mostramos cinco de ellos.

1. La muela del juicio

Es la molesta muela que está escondida al fondo de tu boca y que, si llega a aparecer, no va a darte nada más que malos ratos.

Su origen radica en aquellos días -hace siglos– en que los seres humanos comían más granos y requerían de estos molares.


2. El apéndice

El apéndice es una especie de pequeña bolsa atada a tu intestino y su única función hoy es sacar el dinero de tu billetera y ponerlo en la de tu doctor.

En un principio los seres humanos lo tenían para digerir las muchas plantas ricas en celulosa que comían, pero hoy hay un montón de otras opciones que  puedes consumir y que evitan que estés obligado a comerte los árboles.


3. La cola

Es ese pequeño hueso al final de tu columna que no tiene más función que recordarnos de dónde venimos.


4. Los pezones masculinos

En el caso de la mujer, los pezones cumplen una función MUY importante. Pero en el caso del hombre… no.


5. El tercer párpado

Eso rojo que ves alrededor de tu globo ocular, se llama Plica Semilunaris y, aunque no es exactamente un párpado, es el vestigio de ello.

Muchas aves, reptiles y anfibios aún lo tienen desarrollado para limpiar basuritas de sus ojos porque, claro, no tienen brazos muy largos como para alcanzarlos, pero tú puedes hacerlo con tu dedo… o pedirle a un amigo que sople.


Si quieres saber más de estas estructuras vestigiales, puedes ver el siguiente video que deja todo bastante claro.

httpv://youtu.be/-pAeSdkTTJs

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