Colaboración por Laura Granell
Protoperiodista interesada en conocer mundo y descubrir personas. Y viceversa. Soy una fugitiva frustrada de la rutina y no creo en los estándares de la sociedad actual. Me preocupan los temas humanos que nos afectan directamente a las personas.

Si de verdad conociéramos a los que nos rodean, los querríamos u odiaríamos por otras razones. Razones que de verdad importan.

Vivimos en una sociedad que nos ha llenado la cabeza de estándares ideales de belleza basados en dos palillos a modo de piernas y una plancha a modo de barriga;  prototipos de hombres con músculos, morenos y sin un gramo de materia gris ni humildad en el cerebro… ¿Por qué no puede una chica de 70 kilos ser ideal? ¿Por qué no puede un hombre que trabaja su físico ser un genio en matemáticas?

“Si de verdad me conocieras, sabrías que odio la popularidad y que estoy enferma de los que juzgan”. [Anónimo]

Los prejuicios que nos han inculcado las redes sociales son infinitos. Sin ir más lejos: las vacaciones ideales que vemos en Instagram o Facebook y que son las de absolutamente todos a los que seguimos, menos las nuestras.

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@sandra_gajarova

No es oro todo lo que reluce. Ni nosotros somos lo que muestra nuestra apariencia. Si de verdad conociéramos a los que nos rodean, los querríamos u odiaríamos por otras razones. Razones que de verdad importan.

“Si de verdad me conocieras, sabrías que tengo el Síndrome de Asperger. Sabrías que todos los chicos de mi edad están hacienda grandes cosas y que mi madre quiere que sea como ellos”. [Anónimo]

La iniciativa de la ONG The Challenge Day creó un programa para incentivar a los núcleos donde residen los prejuicios, y a los adolescentes, a conocerse mutuamente a través de la confianza y del interior. Sin apariencias ni disfraces, durante 6 horas y media, los adolescentes de los colegios derriban sus muros y esto les inspira a vivir en un entorno de aceptación y respeto hacia los demás. El chico más popular tuvo una infancia difícil porque su padrastro le maltrataba. La chica deportiva se refugia en el deporte para huir de los problemas personales. A ese chico que siempre está alegre y riendo, al llegar a casa le esperan gritos e insultos.

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@sandra_gajarova

“Si de verdad me conocieras, sabrías que no me tengo respeto” [Anónimo]

Si pensamos que ser superior al otro aumenta nuestra autoestima y poder, nos equivocamos. Ser igual al otro es lo que de verdad nos hace sentir queridos y comprendidos. Con saber un simple miedo a la oscuridad o que el más absoluto silencio te relaja, ya conocemos un poco más a esa persona.

«Si de verdad me conocieras, sabrías que en cuarto grado fui objeto de burles, y que una de las chicas del grupo estaba fingiendo ser mi amiga porque sentía pena por mí” [Anónimo]

Piensa en todo lo que sabrían los demás si de verdad te conocieran, y lo que tú sabrías de ellos. Piensa en cómo cambiarían las cosas. Ahora, aplícalo al mundo entero: políticos, famosos, jóvenes, adultos…

“SI DE VERDAD ME CONOCIERAS, SABRÍAS QUE SOY SUFICIENTEMENTE FUERTE PARA AGUANTAR CUALQUIER OBSTÁCULO QUE LA VIDA ME LANZE” [Anónimo]

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@unpetitoiseau

La cadena MTV emitió en 2010 el programa “If you really knew me” (Si de verdad me conocieras) de 12 episodios, donde mostraba este programa de concienciación entre jóvenes. El programa ha llegado a muchas partes del mundo, en donde se sigue con la iniciativa.

Esperemos que cada uno de nosotros pueda también contagiarse de esto y continuar en la dinámica de no juzgar antes de conocer, pues a fin de cuentas, nunca sabemos qué camino ha recorrido el de al lado, y no somos quién para juzgar.