Por Simona Villela
2 septiembre, 2016

Perdió casi la mitad de su peso corporal.

Teresa Perrego, de 50 años, llegó a pesar 114 kilos. Solía beber cuatro frapuccinos de Starbucks diariamente (alrededor de 1.600 calorías entre los cuatro) y no hacía nada de ejercicio físico. Su peso había comenzado a subir lentamente después de convertirse en madre. Posteriormente, se dedicó tanto al cuidado de sus hijos que dejó de lado su propia alimentación.

20
Caters News Agency

Un día, al intentar usar la ropa talla XL que siempre usaba, se dio cuenta que no le cabía.

Teresa sabía que había llegado al punto en el que las cosas tenían cambiar. Cambió sus cafés helados y los carbohidratos simples que consumía a diario por alimentos orgánicos e integrales y comenzó a ejercitarse durante 40 minutos todos los días.

11
Caters News Agency

Para motivarse y no dejar de lado sus nuevos hábitos, Teresa se inscribió en el sitio DietBet, el cual requiere que apuestes una cierta cantidad de dinero. Para recuperarlo, debes seguir perdiendo peso todos los meses.

“Todos los meses me comprometía con una nueva meta. Al principio eran kilos perdidos, después comencé a usar eventos más específicos. No soy una persona competitiva, pero estaba determinada a ganar”.

Actualmente Teresa pesa 58 kilos, prácticamente la mitad de lo que pesaba antes:

12
Caters News Agency

“Solía ser una de esas personas que no comían lo suficiente, pero que después siempre tomaba una bebida de 400 calorías en Starbucks. Podía tomarme cuatro de esos en un día. Uno no se da cuenta, pero tienen muchas calorías”.

De hecho, ella nunca pensó que algo bebestible pudiese ser tan poco saludable y tan alto en calorías:

Pasaba todo el día sin comer, tomaba una bebida de café alta en calorías y en la noche comía algo con muchos carbohidratos. Podía ser pizza, comida italiana o cualquier comida que sirvieran en un restaurant. Siempre comía algo muy grande por las noches”.

Perrego asegura que llegó a un punto en el que ya no se reconocía a sí misma en el espejo. Cuando sus calzas XL dejaron de quedarle bien, supo que había llegado a un momento decisivo:

“Toda mi ropa me quedaba apretada y sabía que tendría que comprar ropa más grande o hacerme el tiempo para perder peso”.

Dos años después y con 54 kilos menos, Teresa asegura que se siente increíble:

“Me tuve que comprar un guardarropas nuevo porque toda la ropa me quedaba grande. Me impactó que la talla 8 (38 en Latinoamérica) me quedara grande. Me probé una talla 6 (36 en Latinoamérica) y seguía siendo muy grande para mí. Terminé en una talla 2 (32 en Latinoamérica), esa es la que me queda perfecta ahora”.

Lo que más frustraba a esta mujer era no poder seguirle el ritmo a su hija pequeña. De hecho, ambas habían ido previamente al parque temático de Disney y Teresa ni siquiera había podido acompañarla en todo. Cuando Perrego se encontraba a 9 kilos de su peso ideal, madre e hija volvieron a visitar Disney World y tuvieron una experiencia muy diferente:

13
Caters News Agency

“Para celebrar que estaba a 9 kilos de mi peso ideal volvimos a Disney. Corrimos por todo el parque y finalmente pude seguirle el paso”.

10
Caters News Agency

Antes Teresa comía pizza o pasta a la cena, un café y un muffin al desayuno y durante el día sólo bebía frapuccinos de Starbucks. Actualmente come al menos 4 comidas diarias, muchos vegetales y frutas, huevos por la mañana y salmón o pollo con vegetales al almuerzo y a la cena.

Definitivamente su historia es toda una inspiración, especialmente cuando se toma en cuenta que perdió el peso con mucha lentitud y paciencia y preocupándose de comer bien. Así que si conoces a alguien que está intentando perder peso o tú mismo quieres perder unos kilos recuerda siempre la moraleja de esta mujer: lento, pero seguro.

Puede interesarte