Por Teresa Hechem
23 octubre, 2015

«He visto cómo los estudiantes son capaces de acabar con la carrera de un docente».

Edward Schlosser es el seudónimo que un destacado profesor de universidad decidió utilizar para describir la situación que él cree que sucede con los alumnos. Él se autodefine como liberal, pero dice que sus estudiantes liberales lo aterrorizan porque asegura que los alumnos actuales tienen tanto poder que son capaces de acabar con la carrera de cualquier docente. Esto es lo que Edward nos explica:

«A principios del año 2009, estaba dictando un curso en una universidad. Decidí mostrarles a mis alumnos infografías y un video sobre cómo la caída de Wall Street había destruido la economía. Cuando se acabó la grabación, le pregunté a mis alumnos qué les había parecido. Uno de ellos levantó su mano y dijo:

El gobierno sigue dándole casas a las personas negras y a los blancos no se les dá nada. Y después no tienen cómo pagar las cosas. ¿Qué hay acerca de eso?

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Studentrate Trends

Yo le entregué una respuesta rápida y le dije que la mayoría de los expertos estarían en desacuerdo con esa afirmación porque simplificaba mucho las cosas y era algo deshonesta. Le propuse que habláramos de las propuestas que sí funcionan y son efectivas.

A la semana siguiente, me llamó el rector del establecimiento diciéndome que habían presentado una denuncia contra mí por «poseer simpatía comunista y negarme a contar el otro lado de la historia». El director no me dijo nada pero me dio a entender que él sabía que esa queja no tenía sentido.

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Edutopia

Esa fue mi primera denuncia. Desde ahí he visto cómo los estudiantes son capaces de acabar con la carrera de un profesor. Estoy aterrorizado de que algún día se me acuse de herir emocionalmente a un alumno porque eso no se puede medir de manera objetiva, pero puede poner en serios problemas a un docente.

Desde ese episodio siempre he tratado de mantenerme al margen de mis opiniones y enseñar de la manera más objetiva posible. Pro uno nunca sabe cómo reaccionarán los estudiantes porque todo ha cambiado muchísimo.

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Fuente

¿Cuál es el verdadero problema? Una simplista y sofocante concepción de la justicia social. Si antes me preocupaba de que mis alumnos se cuestionaran sus creencias y se comprometieran con conceptos difíciles, hoy no lo intento tanto porque eso puede herir a un estudiante.

No es que los estudiantes se nieguen a tolerar las ideas incómodas, sino que ellos se niegan a involucrarse con éstas. Se evitan los temas importantes porque los estudiantes se enfocan en los sentimientos y no en los hechos.

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Breanna

Lo que yo propongo para acabar con este miedo es cambiar nuestro discurso. Lo ideal es que podamos tener una conversación consciente del papel de los problemas de identidad y confianza en las ideas que emanan de las personas que encarnan esas identidades. No hay nada de malo en hablar y discutir esos temas.

Para los profesores nos es difícil poner en práctica esto porque nuestro poder es muy poco, pero hay ciertas personas que sí pueden ayudar a que se acaben estos problemas de identidad y nos enfoquemos en conversar los temas importantes sin verlos como un ataque personal».

¿Estás de acuerdo con la opinión de este profesor?

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